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críticas chatarras

sábado, marzo 18, 2017

frases de “Jackie” 



-Ha pasado una semana y ya lo están tratando como a un polvoriento artefacto viejo que debe ser guardado. Esa no es forma de ser recordado.
-¿Y cómo le gustaría que lo recordaran, Señora Kennedy?

-¿Usted entiende que editaré esta conversación...?
-¿… por si acaso no diga exactamente lo que quiera decir? Con el debido respeto, eso parece muy poco probable, Señora Kennedy.

Así que esto será su propia versión de lo qué pasó.

-¿Sabe que pienso de la historia?
-¿De la historia?
-He leído mucho. Más de lo que la gente sabe. Cuanto más leo, más me pregunto: cuando se escribe algo, ¿eso lo vuelve cierto?
-Es todo lo que tenemos.
-Tenían. Tenemos a la televisión ahora.

No hice ese programa para mí. Lo hice para el pueblo estadounidense.

-Bienvenidos a la Casa Blanca... Estamos orgullosos de llamarla hogar.
-¿Por qué no intenta “la Casa de la Gente”? Así lo hace más personal.
-Bienvenidos a la Casa de la Gente. Estamos muy orgullosos de llamarlo hogar.

Amé esa casa y quería compartirla con el pueblo estadounidense. Para impartir una sensación de la grandeza de Estados Unidos. Los objetos y artefactos duran más que las personas.

-Imagine a un niñito rodeado por todo esto. Y que su hermano mayor haya muerto en batalla y luego ir a esa misma guerra y volver como un héroe. La gente ve a ese niñito, nacido con bienestar y privilegios, dispuesto a sacrificar todo por sus ideas, al servicio de su nación. Realeza. Hace que suene como realeza.
-Bueno, para realeza necesita de tradición. Y para la tradición necesita tiempo.
-Bueno, supongo debe empezar en alguna parte. ¿Cierto? Tiene que haber… ¿un primer día?

Sólo creo que todo en la Casa Blanca debería ser de lo mejor.



-¿Su fe la ayuda?
-Prefiero discutir mi fe con un sacerdote. ¿Usted no es un hombre religioso, cierto?
-No. No lo soy. Sólo trato de llegar a la verdad. Eso hacen los reporteros.
-“La verdad”. Bueno, me he acostumbrado a una gran división entre lo que la gente cree y lo que yo sé es real.
-Bien. Yo me conformaré con una historia que sea creíble.
-Así me gusta más.

-Y sé lo que anda buscando.
-¿Disculpe?
-Un recuento del momento a momento. Es por lo que ha venido, ¿no? Quiere que le describa el sonido que la bala hizo cuando impactó contra el cráneo de mi marido.

Hacía calor como en México o Viena. El sol nos daba en la cara. Pero no podía usar mis lentes de sol. Jack tenía su mano colgada. Y vi un pedazo de su cráneo cayendo. No era color carne, no era blanco. Se desplomó en mi regazo. Su sangre… su cerebro… en mi regazo. Y yo decía, Jack: “Jack, ¿puedes oírme? Jack, ¡te amo Jack!” Y su cabeza era tan hermosa. Y su boca era hermosa. Y sus ojos estaban abiertos. Trataba de mantener lo de arriba de su cabeza hacia abajo. Mantener todo adentro.

Ni crea por un segundo que le dejaré publicar eso. ¿Me entiende?

-¿El ataúd estará cerrado, cierto?
-¿En el funeral? Podremos ocuparnos de eso después.
-Realmente quiero que esté cerrado, Bobby.
-No estoy seguro de si se podrá con un Jefe de Estado.

Debió ser un tonto e insignificante comunista. Si hubiera muerto por los derechos civiles... al menos habría significado algo.

¿Sabes? Jack me advirtió. Jack dijo: “Estamos volviéndonos un país de locos”.

Quieren exhibir nuestro dolor.

La gente de Lyndon me reclama que yo les dije que lo juraran en Dallas. El idiota no podía esperar y ahora me culpan a mí por ello.



-¿Sabe quién fue James Garfield?
-No, Señora.
-¿Sabe quién fue William McKinley? ¿O lo que hizo? Fueron Presidentes de Estados Unidos muertos mientras estaban en el cargo. ¿Y qué tal Abraham Lincoln? ¿Sabe lo que hizo?
-Ganó la Guerra Civil. Abolió la esclavitud, Señora.
-Así es. Gracias. Bobby, por favor… diles que quiero libros de Lincoln. –

-Muchos escritores quieren ser famosos. ¿Usted quiere ser famoso?
-No. Estoy bien así. Gracias.
-Debería prepararse. Este artículo le traerá mucha atención. En esa caso, ¿algún consejo para mí?
-Sí. No se case con el Presidente.

El hombre gastaría lo que tenía por votos, pero se oponía a comprar una pintura hermosa.

Debemos hacer esto bien, Bill. Debemos hacer esto bien. Tiene que ser hermoso.

Tenemos que marchar con Jack. Todos. Una gran y bella procesión que la gente recordará.

-Mami, ¿dónde está papi?
-Papi no vendrá a casa.
-¿Por qué no?
-Papi fue a ver a tu hermanito bebé… Patrick. Al cielo.
-¿Por qué?
-Porque yo estoy aquí con ustedes. No queremos que Patrick se sienta solo. ¿Cierto?
-Pero, ¿qué hay con nosotros?

¿Qué quieres que haga primero? ¿Planear un funeral o empacar muebles?



-La viuda de Lincoln murió destituida. Se regresó a Illinois. Tuvo que vender todos los muebles. Y los Van Buren y los Tyler, también. Lo subastó, pedazo a pedazo, para tener un techo sobre su cabeza.
-Pero eso no te pasará a ti.

Si les vendo algo de vuelta, ahora, quizás pueda pagar la escuela de Caroline y John.

Bienvenida a Arlington, Señora Kennedy.

No puede ser enterrado donde sea. Sé merece más.

Esa casa no era mía. Ni tampoco ésta. Nada nunca es mío.

Bobby… es nuestra última oportunidad. Debemos marchar con él.

La gente perfecta puede cambiar. Jack siempre buscaba mejorar. Ser más fuerte. A veces, entraba al desierto a solas, sólo para dejarse ser tentado por el Diablo. Pero siempre volvía a nosotros. Su amada familia. Y yo no fumo.

A Dios no le interesan las historias. A Él le interesa la verdad.

-Creo que Dios es cruel.
-No. Ahí te estás metiendo en problemas. Dios es amor. Y Dios está en todas partes.
-¿Estaba en la bala que mató a Jack?

Jack y yo apenas pasábamos la noche juntos. Ni siquiera la última noche en Forth Worth.

¡No me mire así! Fui la Primera Dama de los Estados Unidos. Las mujeres han hecho cosas peores por menos.

Hay dos clases de mujeres aquellas que quieren poder en el mundo y aquellas que quieren poder en la cama.

Enterré a dos hijos. Y ahora entierro a mi marido.

Esas imágenes serán difundidas por todo el mundo. Esas imágenes deben de reflejar la verdad. Dos niños sin padre con el corazón roto. Son parte de esto.

Ya no soy más la Primera Dama. Puedes llamarme Jackie.



-Permítame, Señora. Valoro mi privacidad. Siempre lo he hecho. Y sin embargo, los días posteriores... justo después... algo pareció cambiar.
-¿En qué sentido?
-Antes del funeral. El día que llevó el ataúd al Capitolio. Donde sus hijos fueron exhibidos para que todo el mundo los viera.
-¿Qué está insinuando? ¿Qué los exploté?
-No, claro que no... yo sólo... sólo me pregunto si consideró hacer más para protegerlos. Creo que la mayoría de personas...
-No somos la mayoría de las personas. La mayoría de personas no tendría que tomar decisiones como esas, a horas de ver a su marido asesinado a su lado.

¡Ay, Lyndon! ¡Vaya horrible manera de comenzar tu Presidencia!

¿Lo asesinaron dentro de la cárcel? ¡Esta gente puede llegar a quien sea!

¿Y este desfile? ¿Para quién es realmente? ¿Para Jack? ¿Un acto más de campaña de camino a la tumba?

En este momento, usted está ciega. No porque haya pecado. Porque ha sido escogida. Para que se revelen las obras de Dios en usted.

Perdí el camino, en alguna parte. Lo que fue real. Lo que era fingido.

¿Sabes cómo llamó Jack a todo esto? Cuando vio lo que estábamos gastando, dijo: “Tu pequeño proyecto de vanidad va a dejar en bancarrota al Gobierno Federal”. La gente necesita su historia. Les da fortaleza. Necesitan saber que gente de verdad, realmente vivió aquí. No fantasmas o historias de leyendas. Gente que enfrentó a la adversidad y la superó. Lo que se ha hecho en esta casa cuenta.

Muy pronto, él sólo será otro óleo colgado en estos pasillos.

-¿Por qué esta habitación es tan pacífica?
-¿Pacífica? No sé... Cada vez que entró a esta habitación, me recuerda al 1 de enero de 1863. Un hombre común firmó un documento que liberaría a cuatro millones de personas de la esclavitud. Así que no pienso mucho en ella como “pacífica”. Es un lugar de un legado profundo. Y es una pena que el nuestro sea un maldito desperdicio.
-Bobby...
-¿Qué?
-Bobby… cuida lo que dices.
-¿Qué fue lo que logramos? Sólo… sólo somos la gente bonita, ¿cierto? ¿No es lo que somos?
-¡Bobby!
-¿Por qué, por qué... qué logramos realmente? Quizás Jack sea recordado por como manejó la Crisis de los Misiles. O tal vez se le recuerde por crear una crisis que luego se vio obligado a resolver. ¡Pudimos haber hecho tanto! Derechos civiles. Programa Espacial. Salir de Vietnam. Ahora Johnson debe encargarse de Vietnam. Lo arruinamos.



La historia es dura. Y no tiene tiempo.

-Vine a discutir lo de mañana. El Fiscal General me comunicó su deseo de tener una ceremonia más modesta.
-Ya cambié de opinión.
-¿Disculpe?
-Dije que cambié de opinión. Vamos a tener una procesión y caminaré hasta la Catedral con el ataúd.

-Señor Valenti... ¿le importaría darle un mensaje a los invitados al funeral cuando aterricen?
-Desde luego.
-Infórmeles que yo iré con Jack mañana. Sola, si es necesario. Y dile al General De Gaulle que si quiere ir en un auto blindado o un tanque incluso no lo culpo. Y, estoy segura, los millones que lo estén viendo, tampoco lo harán.

Todos viviremos más allá de nuestras muertes. Presidentes irán y vendrán y cada uno de ellos, recurrirán a Jack como guía e inspiración.

Fue un funeral para el Presidente de los Estados Unidos.

-Su esposo manejó autos. No montó caballos.
-Si. Y debió haber más de ellos. Debió haber más caballos. Más soldados. Más llanto. Más cámaras.

-Supongo que no me dejará escribir nada de eso.
-No. Porque yo nunca dije eso.

Con el debido respeto, usted estuvo en medio de todo eso, Señora Kennedy. E imagino que es imposible, tener perspectiva desde ese punto de vista. Pero le puedo asegurar que fue... ¡un espectáculo!

Nancy dijo que querían compartir mi dolor, así que los dejé. Pero después me di cuenta que toda la pompa, todas las demandas que hice para honrarlo, no fueron para Jack o su legado. Fueron para mí.

-Le escribí una carta. Esa noche que movimos el ataúd al Capitolio. ¿Sabe lo que le escribí? Que quería morirme.
-La entiendo.
-¿Lo hace?
-Así es. Al menos que me esté pidiendo permiso.
-Sólo la gente indulgente y tonta se suicida. No. Sólo esperaba que si caminaba por la calle, al lado del cuerpo de Jack, tal vez alguien tendría la amabilidad de hacerlo por mí.
-¿Frente a todo el mundo?
-Una vida famosa. Una muerte famosa.

Yo nunca quise la fama. Sólo me volví una Kennedy.



Les dije a todos que no podía recordar. No es verdad. Si me acuerdo. Me acuerdo de todo. La primera bala. ¡Boom! Y luego, boom... Pude haberlo salvado. Debí saber que era un disparo. Debí cubrirlo.

Perder a un Presidente es como... es cómo perder a un padre. Y usted fue una madre para todos nosotros. Y ésa es una muy buena historia. El país entero miró el funeral. De principio a fin. Décadas, a partir de ahora, la gente lo recordará. Su dignidad y la majestuosidad... La recordarán a usted.

“Qué no se les olvide que, por un breve momento resplandeciente, hubo un Camelot”.

-De eso trata Camelot. Hombres comunes uniéndose para pelear juntos por un mundo mejor. No me mal entienda. Jack no era un ingenuo. Pero tenía sus ideales. Podía arrastrar a otros a creer en sus ideales.
-¿Y esos ideales vivirán?
-Claro que lo harán. Claro que habrá gran progreso. Otros grandes Presidentes. Los Johnson han sido muy generosos conmigo. Pero no habrá otro Camelot.

-He vivido una vida bendecida. Y sin embargo, cada noche, cuando me meto a la cama, apago las luces y contemplo la oscuridad, me pregunto: “¿Esto es todo lo que será?”. ¿Se lo pregunta?
-Cada alma en este planeta lo hace. Y entonces, cuando llega la mañana, se despierta y se prepara un café.
-¿Para qué molestarnos?
-Porque lo hacemos. Lo hizo esta mañana. Y lo hará de nuevo el día de mañana. Pero Dios, en su infinita sabiduría, se ha asegurado que eso sea lo suficiente para nosotros.

Tal vez todos creerán en eso. “Camelot”. A la gente le gusta creer en cuentos de hadas.

Creo que los personajes que lean en la página terminarán siendo más reales que los hombres que estuvieron a nuestro lado.

Debí suponer que era mucho pedir, el envejecer juntos.

La oscuridad quizás nunca se vaya. Pero no siempre será tan pesada.

viernes, marzo 17, 2017

la construcción del relato 


JACKIE
data: http://www.imdb.com/title/tt1619029

Llegó a las pantallas, la segunda biopic del chileno Pablo Larraín. La anterior, “Neruda” (http://libretachatarra.blogspot.com.ar/2017/02/la-mision-del-poeta.html) nos llamó mucho la atención. No menos podemos decir de “Jackie”, la historia de Jackie Kennedy. Con un muy buen guion de Noah Oppenheim, muy literario, con muchos monólogos (al estilo de la mencionada “Neruda”), Larraín vuelve a tomar un personaje para analizarlo desde un punto de vista particular, pivoteando sobre una idea que casi justifica esa vida. Sus biografías no son las historias de manual: nació tal año, creció en tal lugar, estudió allí y se casó más acá, para morir al final en cierto día. No. Sus biografías están más preocupadas en indagar la naturaleza del protagonista que en describir el arco temporal desarrollado.

Para definir a Jackie Kennedy, Larraín la ubica en un momento específico: las horas posteriores a la muerte de JFK. Y en una decisión clave: organizar el funeral del Presidente asesinado. En esa tarea, Jackie es lo suficientemente lúcida para darse cuenta que ese evento no es un rito privado, sino una ceremonia pública, un acto político más (el acto político) que sirva para establecer, en la memoria de la sociedad, la imagen y el legado de John Fitzgerald Kennedy.



La película va y viene en el tiempo, a partir de un reportaje a Jackie que sirve como relato en off para analizar el atentado, los momentos posteriores, el enfrentamiento con Lyndon Johnson, los cruces con su cuñado Bobby, la conversación con un sacerdote, el funeral, un programa de televisión sobre las reformas en la Casa Blanca. El collage de escenas que rompen toda linealidad tienen un propósito, cementar la tesis del filme: la construcción de un relato.

Kennedy fue un Presidente incompleto: su temprana muerte lo dejó con pocos hechos concretos y muchas promesas. Lo dice el personaje de Bobby en un momento del filme: “¿Por qué, por qué... qué logramos realmente? Quizás Jack sea recordado por como manejó la Crisis de los Misiles. O tal vez se le recuerde por crear una crisis que luego se vio obligado a resolver. ¡Pudimos haber hecho tanto! Derechos civiles. Programa Espacial. Salir de Vietnam. Ahora Johnson debe encargarse de Vietnam. Lo arruinamos”. Ése es el desafío de Jackie y su comprensión, lúcida, en el momento más cruel de su vida: saber que el funeral es el último acto político de su marido, que de esa ceremonia puede depender cómo lo vea la Historia en el futuro. Lo que Jackie decide en esas horas, en sus contramarchas, en su confusión, es construir el relato de John Fitzgerald Kennedy como el gran Presidente que no fue.



Si Jackie representa bien el rol de la viuda doliente con sus hijos desvalidos, la figura de JFK se proyectará hacia al futuro. Si la puesta en escena, la representación de su dolor, se efectúa con maestría, el pueblo de los Estados Unidos añorará un Camelot que nunca existió. Y entonces sí, podrá irse de la Casa Blanca sabiendo que ella no será olvidada, que John Fitzgerald Kennedy será la norma cuando hablen de un Presidente.

“Tal vez todos creerán en eso. ‘Camelot’. A la gente le gusta creer en cuentos de hadas” confiesa la protagonista cerca del final. Tiene la certeza de su triunfo, de su decisivo peso, en la ocasión indicada, en el instante justo. Una viuda construyendo un relato. Un rasgo de los nuevos tiempos que Jackie Kennedy anticipó en los tempranos ’60.



“Pero después me di cuenta que toda la pompa, todas las demandas que hice para honrarlo, no fueron para Jack o su legado. Fueron para mí” confiesa. Otra clave en su accionar: porque ese acto final, engrandece a JFK, pero es una combinación a varias bandas: la ilumina a ella, como la Primera Dama, como la esposa a su lado en Camelot, aunque no fuera ella la mujer que estuvo en la cama en su última noche de vida.

El fuerte espesor discursivo del guion de “Jackie” se sostiene por la descomunal actuación de Natalie Portman que monopoliza la pantalla, en la totalidad del metraje. La característica voz de Jackie, la tensión en las inflexiones, la mirada como otro elemento de información. Esta recreación de Jackie Kennedy es imposible de imaginar con otra actriz. Ella es la piedra basal de la película de Larraín. Por Portman funciona un relato donde el monólogo y la voz en off abundan.

Mañana, las mejores frases.

jueves, marzo 16, 2017

frases de “Kong: la Isla Calavera” 



¿Eso es un mono?

-¿Una isla inexplorada? Les enumeraré todas las formas en las que morirán: lluvia, calor, enfermedades que transmiten las moscas… Ni empezamos con las criaturas que quieren comerlos vivos.
-Te pagaremos doble.
-Y una bonificación si volvemos vivos.
-¿Si volvemos…?

¡Es hora de demostrar que el hombre es el rey!

Kong es un buen rey. En general, es retraído. No te metes en la casa de alguien y empiezas a tirar bombas… a menos que busques pelea.

No pertenecemos a aquí.

Vamos a salvar a Kong.

-Kong es Dios en la isla. Pero los demonios viven debajo de nosotros.
-¿Cómo se llaman?
-Los llamo Trepacalaveras.
-¿Por qué?
-Porque suena bien.
-Okay.
-Mira… acabo de inventar este nombre. Estoy tratando de asustarlos. Nunca antes dije ese nombre en voz alta. Suena estúpido ahora que lo pienso. Llámenlo como quieran.
-Me parece bien el nombre. ¿Te parece bien?
-Sí…
-Me gusta el nombre.



-Estuve en Saigón.
-Estuviste en la mierda. Respeto eso. Pero fue por gente como tú que perdimos la guerra.
-¿Estás culpando a gente sin armas por perder la guerra?
-Una cámara hace mucho más daño que una pistola. Y no perdimos la guerra. La abandonamos.

-¡Somos soldados! ¡Hacemos el trabajo sucio para que las familias en casa no sufran! ¡Ni siquiera deberían saber que existe una cosa así!
-El mundo es más grande que eso.

Supongo que ningún hombre regresa de la guerra. No realmente.

Conozco a un enemigo cuando veo a uno.

Gunpei Ikari iba a matarme... pero si le quitas donde nació y su uniforme, tienes a un hermano.

-¿Quién ganaría, Tigres o Cachorros?
-Un tigre ganaría, obviamente. Un cachorro es sólo un oso bebé. Ahora espera hasta que el oso se vuelva más grande...

La gente aquí solía vivir con miedo de todo. Entonces ocurrió algo extraño: algunos de los monstruos de acá comenzaron a protegerlos de los otros monstruos que trataban de matarlos.



-Tú me vas a decir todo lo que no sé... o te voy a volar la cabeza.
-Los monstruos existen. Ayer, yo era un chiflado. Pero hoy…
-Dejaste caer esas cargas para eliminar algo. ¿Qué?
-Este planeta no nos pertenece. Especies antiguas lo dominaron mucho antes que la Humanidad. Pasé treinta años intentando demostrar la verdad. Los monstruos existen. Y si seguimos con nuestras cabezas metidas en la arena, la tomarán de vuelta.

Le pertenece a ellos. La única pregunta es cuánto tiempo tenemos antes de que lo recuperen.

Lo siento por sus hombres. Créame. Verdaderamente lo siento. Pero si quiere hacer que su sacrificio valga la pena, llévenos a casa con pruebas. Para que podamos enviar a la caballería.

La muerte antes que el deshonor.

Estas son las fotos de una isla en el Pacífico Sur. Un lugar donde se encuentran el mito y la ciencia.

-Usaremos explosivos para sacudir la tierra y mapear la superficie de la isla.
-¿Arrojarán bombas?
-Instrumentos científicos.

Usted vino aquí buscando un rastreador. ¿Quién o qué estoy rastreando?

Sí… ¿lo hueles? Eso es muerte.



-¿Qué demonios es este lugar?
-Esto es lo que queda de los padres de Kong.

Sólo he estado aquí veintiocho años… ¿qué sé yo?

-A veces el enemigo no existe hasta que lo buscas.
-¿Qué sucede cuando aparecen en su puerta?
-Todavía tengo su arma.

Los ensayos nucleares de 1954 no fueron pruebas. Estaban intentando matar algo.

Los hombres van a la guerra en busca de algo. Si lo hubieras encontrado estarías en casa ahora.



Ése fue un enfrentamiento poco convencional. No había precedentes. Hicimos lo mejor que pudimos.

No es extraño que los lugares más peligrosos sean los más bellos.

Estamos tratando con un monstruo de una época pasada.

Ése es Kong. Es el Rey aquí.

Es un buen grupo de chicos. Vamos a morir todos aquí. No debieron haber venido.

miércoles, marzo 15, 2017

la grata sorpresa de Kong 


KONG: LA ISLA CALAVERA
data: http://www.imdb.com/title/tt3731562

Confiese, espectador: cuando vio los avances de “Kong: la Isla Calavera”, ¿no se dijo a sí mismo: “¡otra de King Kong!”? Sí. Yo también lo dije. Lo confieso también. Pero tengo que decirle, si es que descartó verla en esta primera semana en los cines, que es una grata sorpresa. Dan Gilroy, Max Borenstein, Derek Conolly y John Gatins (guionistas del filme) supieron encontrarle la vuelta a la historia para hacer una cosa diferente a lo visto; Jordan Vogt-Roberts, el director, eligió y guio a un elenco de lujo, le dio la estética que la historia necesitaba y sorprendió con algo que merece recomendarse. Fuimos con bajísimas expectativas; volvimos más que contentos.

La primera clave de este relanzamiento de King Kong: olvidarse de las anteriores King Kongs. Al baúl de los recuerdos, la metáfora del mono que murió por la belleza de una mujer. Hay una rubia, sí. La rubia llama la atención del mono (Brie Larson llena bastante bien esa musculosa sudada) pero no por su belleza: por su capacidad de respetar la vida. Y la rubia es la que toma las armas y decide la batalla, con un bengalazo salvador. El nuevo rol de la heroína de este siglo: no pegar un grito y esperar al príncipe salvador; ella es la guerrera que saca las papas del fuego. Ése es el primer quiebre con sus antecesores: en este “Kong”, la heroína es de acción.



El siguiente acierto fue mezclar “King Kong” con “Apocalypse Now”. La historia de ubica en 1973 con Estados Unidos saliendo de Vietnam con la cola entre las piernas. Y en esa situación, un batallón que sobrevivió a la guerra es enviado a proteger a unos científicos que van a explorar a una isla pérdida en el sur del Pacífico. El Comandante del batallón es Samuel Jackson, con todos los tics que lo caracterizan en el último tiempo, pero que acá son funcionales a un personaje que busca una batalla para redimirse de una guerra que no cree pérdida sino abandonada. Preston Packard, su personaje, pone un pie en la Isla de la Calavera del mismo modo que Estados Unidos entró en Vietnam: tirando bombas y destruyendo todo a su paso. Y como en Vietnam, lo que se encuentra es más grande de lo que puedo morder.

“Kong…” es una gran metáfora del Estados Unidos imperial y guerrero, con el desprecio por la naturaleza que es más grande que el ser humano en sí mismo. La postura de Packard y de Bill Randa (otro sólido trabajo de John Goodman) contrasta con las modernas conductas de James Conrad (el rastreador Tom Hiddleston), Mason Weaver (la fotógrafa Brie Larson) y el dinosaurio de la Segunda Guerra Mundial Hank Marlow (John C. Reilly, uno de los actores predilectos de esta página). Cada uno por distintos motivos, respetan el poderío de la naturaleza, aquello que habita en lo profundo de la foresta y que debe tratarse con el debido respeto y cuidado. Packard y Randa ven a la naturaleza como la antagonista en una lucha por la supremacía; Conrad, Weaver y Marlow como un mundo que no nos pertenece y con el que debemos negociar. No por casualidad, ellos tres serán los que colaboren para salvar a Kong.



Este conflicto central (la tesis del filme) está en la primera gran secuencia de acción, cuando los helicópteros arrojan las bombas sobre la Isla Calavera y despierta la acción del gran rey, King Kong. El desprecio soberbio con que los pilotos lanzan las bombas incendiarias traen ecos del Vietnam perdido. También la frase de Marlow: “No te metes en la casa de alguien y empiezas a tirar bombas… a menos que busques pelea”. Es la guerra perdida versus la guerra injusta.

La moraleja ecológica de “Kong…” se observa en el hecho de que esa conducta de avasallamiento de la naturaleza muestra síntomas de anacronismo. Los nativos de la Isla Calavera reverencian a Kong porque los ha salvado de otro depredador mayor: los Trepacalaveras. Hay una metáfora de la preservación del ecosistema, que no se puede eliminar a uno de los actores sin pagar las consecuencias, sin alterar la armonía del medio ambiente. Hay un diálogo entre Packard y Weaver que resume estos dos puntos de vistas opuestos. “¡Somos soldados! ¡Hacemos el trabajo sucio para que las familias en casa no sufran! ¡Ni siquiera deberían saber que existe una cosa así!” exclama Packard; “El mundo es más grande que eso” responde Weaver. La naturaleza como un enemigo, un rival sobre el que hay que imponerse; la naturaleza como un misterio imponente, peligroso y mágico. En ese contrapunto, está la nueva visión del mundo: un siglo XX que se despide con sus tácticas guerreras y un siglo XXI que golpea la puerta, con una visión sistémica global.



El mundo dejó de ser chico y se revela con todo su esplendor. Ya no quedan lugares sin conocer en el planeta. Nuestras acciones ya no son neutrales. Somos actores claves en el orden natural. Y no podemos avanzar por la casa, destruyendo con desparpajo alrededor.

Todos estos metamensajes sobrevuelan dentro la trama típica de acción, de un grupo de científicos y militares tratando de sobrevivir a un rival más grande que ellos. Lo que hace diferente a esa historia, tantas veces contadas, son las otras dimensiones que dan una interpretación distinta a lo que estamos viendo.

Por ese motivo, por esas reflexionadas rumiadas desde el pasado y que tienen efecto en el presente del Calentamiento Global en la Era de Trump, “Kong: la Isla Calavera” es una gratísima sorpresa, uno revelación en la temporada cinematográfica que recién empieza.

Mañana, las mejores frases.

sábado, marzo 11, 2017

frases de “Logan” 



-Todo el mundo está dormido, Burt. Como zombis. Los polos, la pornografía, el agua envenenada, los mutantes... todo está relacionado.
-Oye, Clyde. Es 2029... ¿por qué seguimos hablando de los mutantes?

No lo puedo creer. Wolverine en persona. Y ahora es drogadicto.

¿Sabes? Hay balas en tu puerta.

Sé lo que ocultas, amigo. El anciano calvo al sur de la frontera.

-Está teniendo un mal día.
-Todos los días son malos.

¡Amigos, les tengo buenas noticias hoy! No importa lo que hagan. No importa sus acciones. No pueden cumplir las expectativas de Dios. Él sabe que no pueden. Está bien, somos imperfectos.

-¿Quién eres?
-Sabes quién soy.
-Eres el que me obliga dormir.
-A ambos nos viene bien dormir.

-No me quieren a mí. Te quieren a ti.
-Sí. Así de estúpidos son.



No hay mutantes nuevos. ¿Entiendes? No ha nacido ni uno en los últimos veinticinco años. En ninguna parte.

Siempre creíste que éramos parte del plan de Dios. Pero tal vez... tal vez seamos el error de Dios.

-Me decepcionas. Cuando te encontré te ganabas la vida peleando en una jaula. Una manera cómoda de ocultar tu vida de asesino. Adicto a los barbitúricos. Eras un animal. Pero nosotros te albergamos. Te di una familia.
-Y ya no están.

-Logan. Logan... ¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste? ¡Respóndeme! ¿Qué hacemos aquí? Nadie debería vivir así. ¡Drogado en un maldito tanque!
-Es por tu propio bien.
-¡No lo es! Estás esperando a que muera.

-Te oigo en las noches. No duermes.
-No quiero hablar de eso.
-Ni del alcohol que bebes. Ni del pus que limpias de tus nudillos. Ni de la sangre que lavo en tu ropa. Ni de tus heridas recientes en el pecho. Las que no sanan.

Te está sucediendo algo, Logan. Estás enfermo por dentro. Puedo olerlo.

-Soy Gabriela López.
-No quiero saber su nombre.



Sé que por dentro usted aún es bueno. Sé que quiere ayudarnos.

-Necesito a la niña.
-¿Cuál niña?
-La que acompaña a esa pelota.

No sólo a ti te mejoraron.

Logan… no debemos olvidar a Laura.

-El octogenario más buscado del país.
-Nonagenario, en realidad.

-¡Oye! Te hice una pregunta. ¿Quién eres?
-Sabes quién es, Logan.
-No, no lo sé.
-¿No te recuerda a alguien?

No los disfrazamos en Día de Brujas. No los llamamos “cariño”. Ni besamos sus raspones. No los considere niños. Considérelos cosas... Con patentes y derechos de autor.

Creyeron que éramos demasiado pobres y estúpidos para entender. Somos pobres, sí... pero no estúpidos.



La Compañía convirtió sus cuerpos en armas. Intentó enseñarles a matar. Pero ellos no querían pelear. Un soldado que no quiere pelear, no sirve.

Dentro de este edificio, trabajan en algo nuevo. Algo que opinan que es mejor que los niños. Dicen que no tiene alma.

Ella no es mi hija. Pero la amo. Tal vez tú no la ames. Pero es tu hija.

Es una película muy famosa, Laura. Tiene casi cien años. La vi por primera vez en el Cine Essoldo, en mi ciudad natal, cuando tenía tu edad.

En el mundo real, la gente muere. Y ningún fanfarrón con un maldito leotardo puede evitarlo. Es la versión para cobardes.

-¿Puede destripar a alguien con los pies pero no oír malas palabras?
-Puede aprender a ser mejor.
-¿Quieres decir, mejor que yo?
-De hecho, sí.

Te ofrezco la posibilidad de redimirte, Caliban. De proteger al mundo y, a la vez, salvar a tus amigos. Sacrificar a la niña es poco a cambio de eso. A diferencia de ti, ella es impura. No fue creada por la naturaleza. Ella es un error mío.

Desearía poder decir que fuiste buen alumno, pero no sé mentir.

-Ella tiene 11 años y yo 90, carajo.
-Son 101 razones para seguir adelante.



¿Sabes, Logan? Esto es la vida. Un hogar, personas que se quieren. Un lugar seguro. Deberías tomarte un momento y sentirlo.

Charles, el mundo ya no es como era.

-Míralas. Parecen dinosaurios, con cuerpos de una tonelada y cerebros diminutos, descascarando su supermaíz transgénico. Y sabe a mierda.
-¿Por qué lo come la gente?
-No lo comen. Lo beben. Jarabe de Maíz. Está en las bebidas que todos toman para estar despiertos, animarse, sentirse fuertes, sensuales, lo que sea.

En otra época, un mal día era solo un mal día. Los míos aún lo son.

-Oye, ¿hace cuánto que tu hija está así?
-Muda.
-Desde el principio.
-En cierta forma, te envidio. Cuando llegan a la edad de Nate, dicen tantas tonterías...

Hice algo. Algo terrible. Recordé lo que sucedió en Westchster. No es la primera vez que hago daño. Hasta hoy, no lo sabía. Tú no querías decírmelo. Así que simplemente seguimos huyendo de eso. Creo que al fin te entiendo.

Los X-23 nos costaron trabajo. Por ser niños creímos que crecerían sin consciencia. Pero la ira no puede enseñarse. Hay que crearlo de cero.

Siempre esperé poder conocer a alguien como usted. Ya quedan muy pocos de ustedes.

Mire, Doc. Parece una buena persona. Si quiere salvar una vida salve la suya. Olvide que estuvimos aquí.

¿Puedes hablar? ¿Qué carajos...? ¿Por qué carajos... no hablaste en los últimos tres mil kilómetros?

Este Edén no existe. ¡No! Es una fantasía, niña. ¿Lo ves? Son los nombres de las personas que hicieron éste... Lo inventaron todo. ¿De acuerdo? Todo... ¡Sucedió alguna vez y ellos lo convirtieron en una mentira!

Vamos a la maldita tierra de la fantasía.



-Estás muriendo. Quieres morir. Charles me lo dijo.
-¿Qué más te dijo?
-Que no te lo permitiera.
-La conseguí hace mucho tiempo y la conservé para recordar lo que soy. Ahora la conservo para... de hecho... pensaba dispararme con ella. Como dijo Charles…
-Yo también he lastimado personas.
-Tendrás que aprender a vivir con eso.
-Eran personas malas.
-De cualquier modo…

-Y es mejor así. Porque soy pésimo para esto. Le suceden cosas terribles a la gente que quiero. ¿Me entiendes?
-Entonces estaré bien.

Pronto te será difícil sacar las garras.

-Más respeto, mutante. Estás frente a quien aniquiló a tu especie.
-Mi amigo Donald exagera. Lo hace sonar más violento de lo que debería. La finalidad no era acabar con la raza mutante sino controlarla. Vi que debíamos perfeccionar lo que comemos y bebemos. Que podíamos usar eso para perfeccionarnos. Administrar terapia genética discretamente en todo desde sodas hasta cereales de caja. Y funcionó. Las mutaciones aleatorias desaparecieron como la polio. Comenzamos la siguiente iniciativa.
-Crear sus propios mutantes.
-Exactamente.

Huye. Vendrán más y más. Escucha… ya no tienes que pelear. Vete, vete. No seas como ellos te hicieron.

Así que esto es lo que se siente.

“Un hombre tiene que ser lo que es, Joey. No se rompen moldes. Lo intenté, pero no resultó. Joey, cuando uno ha matado, no se puede echar atrás. Equivocado o no, es una marca. Y una marca no se borra. Ve a casa con tu madre y dile que todo está bien. Que ya no hay pistoleros en el valle”.

Vámonos. Debemos irnos.

viernes, marzo 10, 2017

llegó el momento de dejar el sueño 


LOGAN
data: http://www.imdb.com/title/tt3315342

Si la saga de “X-Men” fue uno de los puntos altos de las películas provenientes del cómic, “Logan” es el cierre superlativo para esa historia. “Logan” es lo suficientemente oscura, violenta, sucia, con la herrumbre de los días actuales. “Logan” es una triste vuelta de tuerca final de los mutantes y una reflexión desesperanzada sobre lo que es Estados Unidos hoy. Con varios niveles de interpretación, “Logan” es el gran trabajo de James Mangold, director y coguionista. Y el modo soñado de despedirse de los mutantes en la pantalla grande.

2029. Los mutantes han desaparecido. Las grandes corporaciones, los complejos científicos militares que experimentan en las sombras, la decadencia física y mental de los héroes, lo polvoriento, lo oxidado, lo que se degrada. En ese clima, un alcohólico Wolverine, cerca del final, con garras atoradas, heridas sin cicatrizar, un veneno que carcome desde adentro, cuidando de un senil Charles Xavier, asistido por Caliban, cuidándose las espaldas y saliendo del radar de los cazadores de mutantes.



En el camino de ese decadente héroe se cruzan una nena y una mujer que buscan su ayuda. Y esa chica capta el interés de aquellos que digitan el Poder (con mayúsculas) desde las sombras, los que no tienen escrúpulos para experimentar con la naturaleza, los cuerpos y las almas.

“Logan” es un western del futuro. La estética polvorienta, el sol dorado del oeste norteamericano, las rutas desérticas, los galpones oxidados. El western que se homenajea en la estética, se duplica en la pantalla de un televisor de un cuarto de hotel, con las imágenes de “Shane” con Alan Ladd y Jack Palance. El género que identifica a Estados Unidos, en el cine y en el mundo. Y no es casualidad la elección.



Porque “Logan” no sólo habla del envejecimiento de los X-Men, si no del fin de un sueño. “Siempre creíste que éramos parte del plan de Dios. Pero tal vez... tal vez seamos el error de Dios” le reprocha Logan a Charles Xavier. Si la sociedad que temía a los mutantes, a los distintos, tenía la opción de integrarlos y de ir juntos a un nuevo mañana, el resultado fue la persecución, el éxito de la supremacía humana, el genocidio. La muerte y la avaricia, la prepotencia del poderoso, la frialdad y la falta de ética, ocupan la escena. Han ganado los malos y no hay lugar para gente como Wolverine o Charles Xavier en el Estados Unidos de hoy.

No en vano, “Logan” empieza en México y termina en Canadá. No es casualidad que la nueva generación tiene que cruzar la frontera e irse a territorio canadiense. Ya no hay lugar para ellos en su país. Si hay un sueño, no es en Estados Unidos. Si hay una utopía es afuera. La poderosa imagen final, de la cruz invertida, es la síntesis perfecta del fin del sueño americano.



“Logan” tiene un nivel de violencia que supera la media del resto de la saga. La violencia está correlacionada con esta falta de perspectivas, de futuro, de utopías en el que se mueve la trama. Es una violencia sin propósito, de sobrevivir sólo un día más. Una violencia que viene de la rutina, de la insatisfacción cotidiana, de un mundo que se quedó sin héroes. Y que la violencia la ejerza una pequeña, con una saña que deja atónitos a sus víctimas adultas, es el contraste exacto para potenciar esa violencia, más allá de la coreografía de las acciones.

Otro recurso que potencia la violencia son los (escasos) momentos de ternura, básicamente entre Logan y Laura. Y la secuencia en la casa familiar cerca del final, la que hace decir a Charles Xavier: “Esto es la vida. Un hogar, personas que se quieren. Un lugar seguro. Deberías tomarte un momento y sentirlo”. Esas escenas hacen su pequeña labor por goteo: ahondan más la pesadumbre por un presente sin corazón.



Dijimos que “Logan” es un western. Tiene su familiaridad con “Mad Max”. La paleta de colores, las persecuciones, el desierto amarillo y la mezcla de polvo y sangre.

Hugh Jackman interpreta al mejor de sus Wolverines; Patrick Stewart certifica que tiene la presencia de un actor shakesperiano; Dafne Keen es la revelación de este filme. Con un elenco muy parejo, este terceto brilla.

Toda historia tiene un final. La historia de X-Men tuvo un gran final.

Mañana, las mejores frases.

miércoles, marzo 08, 2017

frases de “Fragmentado” 



Es lo que pasa cuando invitas a alguien por compasión.

Perdone. Creo que se equivocó de auto.

Te elijo a ti primero. Sólo será un minuto.

Orínate. ¡Orínate!

-¿Qué debes mirar cuando cazas?
-El cuerpo.
-¿Por qué veía los cuernos?
-Porque le dio pánico de principiante.

Sólo lloramos y gritamos y no le hicimos daño porque teníamos miedo de hacerlo enojar.

Todo es muy sencillo para ustedes. Si hacen una cosa, pueden predecir lo que sigue. Así no son las cosas en esta situación. No saldremos de aquí.

-Dime qué pasa.
-¿Lo dice por el correo? Es lo de siempre. A veces, me siento abrumado.

¿Quién nos cuidará cuando se jubile o fallezca? Tendremos que cuidarnos solos. Y nadie cree que existimos.

Gracias por luchar por nosotros, Dra. Fletcher.

Vemos a las personas que son diferentes y que sufrieron daño como inferiores. ¿Qué pasaría si fueran superiores?

Creí que lo tenías bajo control. Por favor… dime que no es demasiado tarde.

El alimento espera.



Son lo que creen que son. Su cerebro aprendió a defenderse.

-Él está en movimiento.
-¿Quién?
-Alguien viene a buscarlas. Y no les va a gustar.

-¿No eres el hombre que nos secuestró?
-No.
-¿No eres la mujer?
-¿Estás ciega?
-¿No sabes cómo piensan?
-No. No me dicen mucho.

No es correcto engañar a los niños. Eso dice mucho de ti.

¿Será que estos individuos a través de su sufrimiento han liberado todo el potencial del cerebro? ¿Es éste el umbral máximo que conduce a todo lo que llamamos desconocido? ¿Será éste el origen de lo sobrenatural?

Creo que Orwell o Jade o Samuel o Heinrich estuvieron en la luz un momento y enviaron los correos. Y tú estás aquí para decirme que todo está bien.

-¿Puedo hablar con uno de ellos por favor?
-Eso no será posible. Les dije que hoy quería tener la sesión con usted.
-Lo preguntaré de nuevo. ¿Con quién estoy hablando?
-Dra. Fletcher… soy Barry.
-No pareces Barry.

-Patricia y tú tienen prohibida la luz desde hace tiempo. Básicamente por sus creencias por así decirlo. Patricia y Dennis son muy inestables.
-No soy Dennis.



¿Qué estás tramando, Dennis? ¿O es Patricia quien decide?

No moriremos. Pasan cosas malas. Pero así no.

La emoción, Casey, está en el ser o no más hábil que este animal.

Creo que pondré una bonita flor en tu cabello. Ahí está. Es para mostrarles lo importante que son.

En el sol encontraremos nuestra pasión. En el sol encontraremos nuestro propósito.

Siempre has sido protegida. Jamás has sufrido de verdad. Y por eso, te elegimos.

Es mejor que se sepa de una vez. La Bestia vendrá a buscarlas.

Todos nosotros tenemos que esperar en una silla y Barry decide quién se para bajo la luz. Pero Barry perdió ese poder por mi culpa. Puedo desear tener luz cuando yo quiera. Es un poder especial. Si yo quiero, Barry tiene que sentarse en su silla.



Dennis y la Srta. Patricia creen en la Bestia y en lo que puede hacer.

Cuando me duermo los demás intentan buscar a la doctora para delatarnos.

Dennis... si eres tú entiendo perfectamente porqué sentiste la necesidad de tomar el control y proteger a los demás.

Para mí, tú no eres el malvado. Fuiste necesario.

-Dennis. ¿Eres tú?
-Nos llaman “La Horda”. Los demás.

No somos perfectos pero no merecemos ser ridiculizados. Todos tenemos dificultades. Ellos tienen que aceptarlo.

-¿Tú estás a cargo?
-Sí. Tomamos el control. Somos los únicos que pueden proteger a Kevin. Todos estamos aquí para proteger a Kevin. Es muy débil. No sabe lo poderoso que podemos ser.

No es la identidad número 24. Es una fantasía.

Ahora está cerrada. Ahora está abierta. Ahora está cerrada. Ahora está abierta. ¿Creíste que era una ventana de verdad?



Aquí hay un hombre. Nos secuestró y va a matarme. Sólo me quedan unas horas. Por favor. Se lo suplico. Que alguien nos salve.

Junta las manos en contrición.

Dennis explicará el significado de esta noche. La Bestia es una criatura sensible que representa el estado más avanzado de la evolución humana. Él cree que ya terminó la era de la humanidad ordinaria. Espero que esto te tranquilice. Estarás en presencia de algo superior.

Iba a pedirte tu última camisa pero no lo haré. Porque esta noche es sagrada. Casi termina.

Casey… ven. Finjamos otra vez que somos animales. Vamos. Casey, ven. Es nuestro juego.

Los animales no usan ropa. Vamos. Vamos. Hola, Osita Casey.

Esto no es gracioso. ¿Está cargada? Casey: soy tu tío. Basta, Casey.

Una forma de no llamar su atención era manteniendo todo impecable todo perfecto.

Usted protege a los rotos.

-La Bestia es real. Acaba de emerger. Tenía razón sobre todo.
-¿Cómo es?
-Es mucho más grande que yo y yo soy el más grande de todos nosotros.

Él cree que somos extraordinarios. Que no representamos un error sino todo nuestro potencial.

Patricia dice que su técnica no está funcionando. El mundo ahora lo entenderá.

Creo que alguien me roba la luz cuando no me doy cuenta. La Horda sigue obsesionada con los que no han sufrido. No sé adónde quieren llegar con eso... pero me asusta.

Di su NOMBRE: Kevin Wendell Crumb.

Te juro que yo estaba en un autobús. No recuerdo nada después de eso.
Todavía es 18 de setiembre de 2014, ¿verdad?

Sus actos no nos representan.

Kevin está dormido. Lo pusimos a dormir en un lugar muy lejano. Puedes decir su nombre todo lo que quieras, linda... pero no te escuchará.

¡Aquellos que no han sido heridos, no tienen ningún valor por dentro, no hay lugar para ellos en este mundo! ¡Están dormidos!

Kevin es un hombre. Yo soy mucho más.



No eres como las demás. ¡Tu corazón es puro! ¡Regocíjate! Los rotos son los más evolucionados.

Somos lo que creemos que somos.

Ahora sí creerán que existimos, ¿verdad?

-¿Ahora qué hacemos?
-Confiaremos en Él. Él nos protegerá.

No sabemos si el sospechoso está vivo o muerto, tras haber recibido dos disparos a quemarropa. Algunas informaciones indican que una de sus personalidades es una amalgama de los diversos animales del Zoo de Filadelfia en el que trabajaba.

-Es como el loco de la silla de ruedas que encerraron hace quince años. También le pusieron un nombre curioso. ¿Cuál era?
-El Señor Cristal.

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