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críticas chatarras

sábado, enero 14, 2017

frases de “Hasta el último hombre” 



Son los niños de Doss. Locos como su padre.

Excavaron la esquina en la calle principal. Pusieron una banqueta. Ya no la reconocerías ahora. Y a ti yo ya no te reconocería. Con trabajo me reconocen a mí cuando paso caminando. Es como si hubiera muerto contigo. Como si nunca hubiéramos existido

-¿Por qué están peleando?
-¿Desde cuando necesitan una razón?

¡Muy bien! ¡Llénalo de besos! ¡Dile que el mundo es un lugar suave y gentil!

-Pude haberlo matado.
-Sí, pudiste.

-¿Por qué nos odia tanto?
-No… él no nos odia. Él se odia a sí mismo... algunas veces.

-¿Tú pusiste este torniquete?
-Sí, doctor.
-Buen trabajo. Puedes haber salvado la vida de este chico.

Siempre quise ser doctor pero no tuve mucha escuela.

-¿Cuál es la diferencia entre una arteria y una vena?
-¿De qué estás hablando?
-Del chico del accidente.
-Las arterias escupen sangre.
-¿Y las venas?
-Sangran. Creo que debiste de practicar tu conversacion de chico y chica antes de venir.
-Probablemente sí.

-Lo siento, no creí que te importaría.
-No preguntaste.
-Pensé que te gustaría.
-Podría ser si lo hubieras pedido. ¿Vienes?



Bonito uniforme, buena confección. Me recuerda a mi uniforme cuando fuimos a Francia.

-¿No vas a abofetearme verdad? Porqué me caeré y te llevaré conmigo.
-Bésame y averígualo.

Seré un médico. Veré como salvar gente no matarlos.

La guerra deja recuerdos que incluso la victoria no puede borrar.

-Entonces… ¿vas a pedirme que me case contigo o qué?
-Bueno no lo sé… ¿querrías?
-Bueno… no lo sabré si no preguntas.

-Estos tres fueron mis mejores amigos. Crecí con ellos. Me metí en problemas con ellos, perseguí chicas con ellos. Me enlisté con ellos. La mitad de ellos está ahí, cubiertos de tierra y pasto, comidos por los gusanos. No quiero tener que visitar a mis hijos aquí.
-Papá… ya me enlisté en el ejército. No podría haberlo hecho otra cosa, papá. Todos los demás lo están haciendo.
-Sabes, los soldados que se van, se van porque pueden hacer eso. Tú no puedes. Tú tienes que sentarte y rezar y hacerlo por todos. Me refiero a… mírate lo estás haciendo ahora mismo No podrás ser capaz de vivir contigo mismo si te vas.
-No, no podré conmigo mismo si no lo hago.

Sabes, lo que sea que te hayan puesto en la cabeza, jamás va a poder salir de ahí. No funciona así. Y si de alguna manera… no sé… por suerte, sobrevives... no le estarás dando gracias a Dios.

Esos testículos le pertenecen a un hombre que se hace llamar Hollywood. Parecería que le pertenecen a un tipo más pequeño.

¿Cuánto tiempo hace que estás muerto, hijo?



-Hay algo raro en tu aspecto, cabo. No puedo identificarlo… ¿acaso es tu cabello? ¿Es la verruga entre los calzoncillos?
-Tengo un cuchillo en mi pie, sargento.
-Ah, sí… claro. Eso es. El cuchillo.

-¿Algún problema Tallo de Maíz? ¿Es que no había uno de su tamaño? ¿O el color es el problema?
-No, Sargento. Se me dijo que no tenía que cargar un arma.

-¿Eres un objetor de conciencia y te uniste al Ejército?
-Bueno no, no señor... Mi conciencia es cooperativa.

Soy voluntario. No tengo problema con usar uniforme y la bandera y hacer mis deberes. Lo que no puedo es cargar un arma ni tomar la vida de alguien.

-¿Tú no matas, eso es?
-Sí, señor. Eso es. No puedo matar en la guerra.

Simplemente debemos pedir al enemigo que no invada en sábado, porque el Cabo necesita orar.

Quiero que conozcan al Cabo Desmond Doss. El Cabo no cree en la violencia. Él no practica la violencia, ni siquiera le gustaría tocar un arma. Verán el Cabo es un Objetor de Conciencia. Así que les pido, no busquen que él los salve en el campo de batalla. Porque, indudablemente, estará ocupado peleando con su conciencia para ayudarles.



Espero que todos en esta compañía, le den al Cabo Doss el respeto que se merece, por el corto tiempo que estará con nosotros.

La mitad de la Biblia para la mitad de un hombre.

Verán yo no creo que esto sea cosa de religión, amigos. Creo que es cosa de cobardía.

Sé que ustedes me metieron en la Sección Ocho para que me fuera del Ejército. Pero no. No lo haré. Yo simplemente creo en lo que creo.

Lo que no pueden reconocer, es que la unidad es tan débil como su miembro más débil.

¿Por qué diablos sigues aquí?

-Esto no es bueno para nadie.
-Es seguro que no es por lo que me uní.

-Lo siento. A veces los hombres se echan atrás.
-Algunos hombres podrían. Pero no mi Desmond.

-Creo en este libro tanto como cualquier otro hombre. Pero, como cualquier otro hombre, peleo con mi conciencia. Pero…. ¿qué haces cuando todo lo que valoras está bajo ataque?
-No lo sé, señor. No puedo responder estas preguntas. Pero yo también siento que mis valores están bajo ataque. Y no sé porqué.

¿Qué harás cuando veas un soldado herido o te ataquen? ¿Pegarle con tu Biblia?

Deja a los hombres valientes ganar esta guerra.

-Van a enviarte a prisión, Desmond. Debe haber alguna otra manera.
-Yo no sé cuál podría ser.



Tal vez soy un orgulloso y tonto. Pero no sé cómo vivir conmigo mismo sino me mantengo fiel a lo que creo. Menos si tú quisieras vivir conmigo. Nunca seré el hombre que quiero ser ante tus ojos.

No pienses, por un momento, que me decepcionas. Voy a amarte, no importa qué.

-¿Sería tan amable de decirle que el coronel Thomas Doss quiere hablar con él?
-Él está en una cita muy importante.
-Yo peleé con él en Francia. Era mi capitán.

Desde que los japoneses atacaron Perl Harbor, yo lo tomé como algo personal. Todos los que conocía estaban enojados, incluyéndome. Había dos hombres en mi pueblo que se suicidaron porque los declararon no aptos para el servicio. Tengo un trabajo en una planta de defensa y podría haber tomado un aplazamiento... pero eso no está bien. No está bien que otro hombre tenga que luchar y morir, mientras yo estoy en casa sentado a salvo. Yo necesito servir. Yo tengo la energía y la pasión para servir como un médico, justo en el medio con los otros chicos, sin menos peligro sólo... mientras todos los demás están tomando la vida de otros, yo estaré salvándola. Con el mundo desgarrándose, no parece una mala cosa querer poner un pequeño pedazo junto a otros.



¿Es verdaderamente así como funciona, señor? ¿Peleas por tu país y das todo de ti y ya terminaron contigo? ¿El uniforme es olvidado y no tienes ninguna voz?

Cabo Doss: está en libertad de ser enviado al infierno de la batalla sin una sola arma para protegerse.

Ellos son a los que remplazamos.

-¿Pregunté: cómo es?
-Horrible. Tratamos de entrar seis veces. Y seis veces nos lanzaron fuera.

Bueno… ya no es Kansas, Dorothy.

-¿Prioridad? Él estará muerto antes de que lo bajemos.
-No lo sabes. Bájenlo… ¿De acuerdo?

Disparen a todo lo que no hable inglés.

No juzgues rápido. Juzgar a la gente rápido puede llevar a equivocarte.

-Pero no lo mataste.
-En mi corazón lo hice. Y ahí es donde le hice mi promesa a Dios que no tocaría un arma otra vez.

Señor... permite salvar a uno más.

Pensé que estaba ciego.

-¿Quién hizo esto?
-Doss, el cobarde.

Lo siento. Todo lo que vi era ese chico flaco. No sabía quién eras. Hiciste más que cualquier otro hombre al servicio de este país. Nunca me equivoqué tanto con alguien en mi vida. Espero que un día puedas perdonarme.



Tenemos que regresar esta noche.

Muchos no son como tú pero creen mucho en lo que tú crees. Lo que hiciste allá puede ser un milagro. Y quieren un poco de él. Y no subirán sin ti.

-Esperamos, señor.
-¿Esperando qué?
-Que el soldado Doss termine de rezar por nosotros, señor.
-Doss reza por ustedes. ¿Quién rayos es el cabo Doss?

Vamos a trabajar.

Cuando estas convencido de algo, eso no es broma. Eso es lo que eres.

Los héroes reales están enterrados ahí abajo.



viernes, enero 13, 2017

el valor de un hombre 


HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE
data: http://www.imdb.com/title/tt2119532

El estilo de “Hasta el último hombre”, la última pelicula de Mel Gibson, recuerda las películas de posguerra de Hollywood. Cierta pátina de patriotismo y honor, con ciudadanos normales que se convierten en héroes al ser puestos en situaciones inesperadas. Gente de fe. Fe en su Dios, fe en su Patria. Gente dispuesta a hacer lo correcto. En ese tono, los personajes no cuentan con muchas dimensiones, los soldados rebozan de testosterona y abundan los slogans.

En esas coordenadas se mueve el filme de Mel Gibson. Pero parece una decisión adrede, porque en lo que Gibson cambia es en retratar, con su habitual cámara inclemente, el infierno del campo de batalla. No ahorra crudezas, no se reserva ninguna imagen por pudor. Los cuerpos mutilados, las ratas comiéndose los cadaveres, los enemigos ardiendo vivos. Ese tono no es el de los filmes de la posguerra con el que empezamos esta crítica. Ahí hay una de las claves para acercarse a “Hasta el último hombre”. Porque ese tono idealista inicial sirve para el contraste con el horror de la guerra. Y es el contexto en el que vemos la epopeya del protagonista. La guerra de Desmond Doss no es contra los japoneses: es contra su propia naturaleza violenta. Y entonces sospechamos que el toque ingenuo de los primeros momentos del filme están puestos para realzar la prueba que pasa el protagonista.

Desmond Doss no es un invento de un guionista: fue un creyente adventista, voluntario en la Segunda Guerra Mundial, objetor de conciencia que se propuso pelear la guerra sin tocar un arma. Esa postura lo enfrenta primero al Ejército de los Estados Unidos de América que hace todo lo posible para que se rinda y deje su puesto. Allí empieza la primera lucha de Desmond Doss: no flaquear en su voluntad, no dudar de sus creencias religiosas. Ese primer paso fue lo suficientemente duro como para conformarse con esa victoria. Pero no es lo peor que deberá enfrentar Doss.



La segunda etapa es la prueba de fuego en el frente de Okinawa, en la cima de una altura a la que han subido seis veces los aliados y de donde bajaron en igual cantidad de veces, repelidos por el fuego de los japoneses. Ese lugar es el campo de prueba de Doss. Ese sitio es el infierno. Dios está ausente cuando el hombre mata al hombre. Y en ese lugar, el alma de Doss se probará. Allí, clamará al cielo, preguntando qué espera Dios de él. Y la respuesta es salvar vidas, en un sitio donde la muerte abunda.

Cuando baje de esa colina, de esa altura cortada en vertical, Doss volverá con la sabiduría del héroe que vio a la divinidad. En el horror, en lo más miserable del ser humano, Doss encontrará a Dios y exaltará la humanidad que está ausente. El protagonista se vuelve héroe y el mensaje de Dios, el de no matar, brilla en su jornada. Doss se prueba y prueba a otros sus creencias. Ha tenido el valor de arriesgarse por sus creencias aunque eso implique alejarse de la engañosa seguridad de un fusil.



Andrew Garfield le da esa cara de sorpresa provinciana al héroe Desmond Doss. Teresa Palmer ese rostro de la novia que todos queremos tener. Hugo Weaving la máscara torturada del hombre que no puede olvidar el pasado. La escena de Weaving con el uniforme anticuado de la Primera Guerra define al personaje. Breve momento, pero clave. Porque él se redime (conjura sus fantasmas) cuando interviene para que su hijo cumpla con su destino. Poética decisión: ser decisivo para mandar a tu hijo a un lugar al que te opones que vaya.

Escarbando sobre la trama de “Hasta el último hombre”, vale una reflexión: Doss estuvo dos veces en su vida a punto de matar a alguien. En un caso a su hermano (recuerdo de Abel y Caín): ahí comprendió que podía matar; en el otro a su padre: ahí comprendió que se puede matar a alguien sin herirlo, cuando se lo mata en el corazón. La epopeya de Doss en el campo de batalla no es contra los japoneses: es una lucha por su propia alma, un combate interior. Enfrentarse al asesino que llevamos dentro y conjurarlo (como lo hizo su padre con sus fantasmas de la Primera Guerra). Creer verdaderamente en la palabra de Dios, a través de los actos, más allá del texto. Cuando Doss asiste a un japonés en el interior de una cueva, redime las nieblas de su alma. Ese ingenuo mundo de la iglesia una tarde de sol mostró su fortaleza en los campos donde juega el Demonio.



Otra obra decisiva en la filmografía de Mel Gibson, tal vez uno de los directores más incomprendidos del cine actual. Su mano es inconfundible; con sus trazos gruesos, es un creador que dice mucho más en sus obras que otros mimados por la crítica. “Hasta el último hombre” tiene suficientes méritos para no pasar desapercibida.

Mañana, las mejores frases.



viernes, diciembre 30, 2016

frases de “La llegada” 



No es nuestro, ni siquiera sabemos de dónde viene. Seguimos reuniendo información y coordinando con otros países. No somos los únicos que tiene uno de estos en su patio trasero.

Se ha confirmado que es el primer contacto.

-Si pudieras ver toda tu vida de principio a fin, ¿cambiarías las cosas?
-Tal vez diría lo que siento más a menudo. No lo sé. He tenido mi cabeza metida en las estrellas más tiempo del que pueda recordar. ¿Sabes qué es lo que más me sorprendió? No los estaba conociendo a ellos. Te estaba conociendo a ti.

¡Juego de Suma No Cero!

-Tenemos que considerar la idea de que nuestros visitantes nos empujen a luchar entre nosotros hasta que sólo una facción prevalezca.
-No hay evidencia de eso.
-Claro que sí. Sólo toma un libro de historia. Los británicos con la India; los alemanes con Ruanda. Incluso tienen un nombre para eso en Hungría. Somos un mundo sin un líder único. Es imposible tratar con sólo uno de nosotros.

Usted puede entender la comunicación y todavía terminar soltero.

-Gavisti.
-Ésa es la palabra. Pero... ¿qué dijo que significa?
-Dijo que significa “discusión". ¿Qué significa realmente?
-Un deseo de más vacas.



¿Estás soñando en su idioma?

-Éste es uno de doce. Nunca vamos a ser capaces de hablar sus palabras.
-Tenemos dos días para resolverlo.

Soy el Coronel GT Weber de la Inteligencia del Ejército. Prepare sus valijas.

Prioridad uno: ¿Qué quieren? ¿De dónde son?

Eso es lo que están llamando el OVNI.

Cada 18 horas, se abre una puerta. Ahí es cuando entramos.

-Tenemos 21 horas
-Antes de que comience la guerra mundial
-Entonces, ¿cómo aclaramos sus intenciones?
-Yo vuelvo a entrar.

Necesitamos asegurarnos de que entienden la diferencia entre un arma y una herramienta. El lenguaje es complicado y a veces puede ser ambos.

-Es posible que nos estén presionando para luchar contra nosotros mismos.
-O sólo una manera de conseguir que trabajemos juntos por una vez. Necesitamos hablar con ellos.
-Es más complicado que eso.
-¿Cómo es más complicado?
-Rusia acaba de ejecutar uno de los suyos para mantener su secreto.

El lenguaje es la base de la civilización. Es el pegamento que nos mantiene unidos. La primer arma desplegada en un conflicto.

La piedra angular de una civilización no es el lenguaje, es su ciencia.

¿Por qué no les hablamos antes de empezar a proponerles acertijos de matemáticas?

Si todo lo que te he dado fue un martillo... todo problema es un clavo.



Solía pensar que este era el comienzo de tu historia. La memoria es algo extraño. No funciona como yo pensaba que lo hace. Estamos tan atados por el tiempo, por su orden. Recuerdo momentos en el medio y éste fue el final... Pero ahora no estoy seguro de que crea en los comienzos y finales. Hay días que definen tu vida. Como el día en que ellos llegaron.

Está bien. Regresa a mí. Regresa a mí. Regresa a mí.

China y Rusia están fuera de la red. No están hablando muy bien. Lo que aprendieron en la última sesión los ha asustado.

El lenguaje fue visto como una expresión de arte.

-Hizo un trabajo rápido con esos videos insurgentes.
-Hizo un trabajo rápido con los insurgentes.

Imagina que querías escribir una oración usando dos manos, comenzando de cualquier lado. Tienes que conocer cada palabra que querías usar, así como la cantidad de espacio que ocuparán. Un heptápodo puede escribir una oración compleja en dos segundos sin esfuerzo.

-¿Cómo empezaría a traducir esto?
-Tendría que estar allí.

-¿Cuántos hablaban?
-Dos. Estaban hablando al mismo tiempo.
-¿Está seguro de que tenían boca?

-¿Estoy despedida?
-Lo hiciste mejor que el último.



-No quiero quitarle su éxito pero... Doctora Banks, ¿es realmente el enfoque correcto?
-Traté de enseñarles cómo hablar y leer.
-Eso tardará mucho.
-¡Se equivoca! Es mas rapido.
-Todo lo que haces aquí tengo que explicarlo a una habitación llena de hombres, cuya primera y última pregunta es cómo se puede usar contra nosotros. ¡Así que tendrás que darme más que eso!
-Canguro.
-¿Que es eso?
-En 1770, el buque del capitán James Cook encalló frente a la costa de Australia y dirigió una partida donde encontraron a los aborígenes. Uno de los marineros señaló a los animales que saltaban alrededor y tenían a sus bebés en su bolsa preguntó qué eran. Los aborígenes dijeron: “Canguro”.
-¿Y tu punto es?
-No fue hasta más tarde que aprendieron que “Canguro” significa “No entiendo”. Asi que necesito esto para que no malinterpretamos las cosas allí. De lo contrario va a tomar diez veces más.
-Puedo vender eso por ahora.

-Buena historia.
-Gracias. No es cierta. Pero prueba mi punto.

Entonces, ¿cómo los llamaremos? Pensaba en Abbot y Costello.

La siguiente razón más plausible es que en cada una de estas ciudades tuvo un hit de Sheena Easton en los años 80. Así que realmente no sabemos porqué eligieron esos lugares.

-Te acercas al lenguaje como un matemático. ¿Lo sabes bien?
-Lo tomaré como un cumplido.
-Pero lo es.



Su lenguaje escrito no tiene forma o ninguna dirección. Los lingüistas llaman a esta ortografía no lineal. Lo que plantea la pregunta: ¿es así como piensan?

"Muchos se convierten en uno" sólo podría significar algún montaje necesario... para obligarnos a trabajar juntos.

Necesitan verme.

Todo el mundo muere un día, ¿verdad?

Si quieres ciencia, llama a tu padre.

-Becky preguntó si los monstruos van a matar a papá.
-Cariño... no va a suceder.

-¿Son científicos o turistas?
-Si son científicos no parecen hacer muchas preguntas.

Ayudamos a la humanidad. En tres mil años necesitamos ayuda de la humanidad.

El arma abre el tiempo.

El primer avance fue descubrir que no hay correlación entre lo que dice un heptápodo y lo que escribe un heptápodo.

No es un arma. Es un regalo: su lenguaje.

Si lo aprendes, realmente lo aprendes, se llega a percibir el tiempo de la manera que ellos lo hacen... consigues ver lo qué sucede. Pero el tiempo no es lo mismo para ellos. El tiempo no es lineal.

Hizo algo notable, algo que ni mi superior ha logrado: que yo cambiara de opinión.

Soy una humana.

China ya no confía en los extraterrestres que quieren dividirnos. La humanidad debe ser protegida.

-Sé que es…
-¿Qué dicen?
-“Ofrecemos armas”.



Nuestro Presidente está dispuesto a sentarse y que ellos se queden con el país. ¡Nos estamos quedando dormidos al volante, gente! ¡Sabes de lo que estoy hablando! La cosa más inteligente que podemos hacer ahora mismo sería una demostración de fuerza. Estoy hablando de un disparo en la frente.

El espectáculo se llama: “Mamá y Papá hablan con los animales".

El idioma que hablas determina cómo piensas.

-Pero dice que todas las piezas encajan.
-Y te digo que a nadie más le importa.

He tenido algunos sueños. No creo que eso me haga incapaz de hacer este trabajo.

-No son nuestro enemigo. No hicieron ningún acto de agresión significativo hacia nosotros.
-Tal vez ésa sea su forma de ser agresivos.

Abbot en proceso de muerte.

-¿Me vas a dejar como papá?
-¡Oh, Hannah! ¡Cariño! Tu padre no te dejó. Lo vas a ver este fin de semana.
-No me mira más.
-Es mi culpa. Le dije algo que no estaba listo para escuchar.
-¿Qué?
-Bien... lo creas o no sé algo que va a suceder. No puedo explicar cómo lo sé. Solamente lo hago. Y cuando le dije a tu papá, él Se puso realmente loco. Dijo que tomé la decisión equivocada.
-¿Qué? ¿Qué va a pasar?
-Tiene que ver con una enfermedad muy rara. Y es imparable. Algo como tú.

-Me di cuenta de por qué mi marido me dejó. Mi esposo me dejó.
-¿Has estado casada?

-¿Por qué mi nombre es Hannah?
-Tu nombre es muy especial. Porque es un palíndromo. Se lee la misma palabra desde atrás.

-¿Qué estás haciendo?
-Cambiar su opinión.

A pesar de conocer el viaje y donde conduce, lo abrazo. Y cada momento me da la bienvenida.



jueves, diciembre 29, 2016

pensar como se habla 


LA LLEGADA
data: http://www.imdb.com/title/tt2543164

Creemos que el lenguaje es la base en la que nos apoyamos para pensar. Pero si la elección del lenguaje determinara la forma en qué pensamos, ¿hasta qué punto el idioma es una piedra colgada al cuello? La Hipótesis de Sapir-Whorf es el punto central en “La llegada”, la excelente película de Denis Villeneuve que abre varias capas de interpretación detrás de una historia de primer contacto.

Doce naves espaciales de una especie desconocida (los heptápodos, por sus siete extremidades) se suspenden sobre sendas ciudades de la Tierra. No sabemos a qué vienen o qué quieren. Para intentar el primer contacto, las autoridades militares de Montana recurren a Louise Banks, una experta lingüista, que inicia el largo camino de comunicarse con entidades que no tienen la morfología ni cultura humana. El escabroso camino de la comprensión exige tiempo, tiempo que no tienen debido que, a medida que se suceden los días, la humanidad se pone más y más intranquila con los visitantes, y el riesgo de una guerra mundial está a unos pasos.



Sobre este conflicto, “La llegada” pivotea sobre dos o tres ideas muy fuertes. La primera es la limitación del lenguaje. En la película, el idioma parece más un problema para la comprensión que una herramienta. No sólo entre humanos y heptápodos sino entre humanos principalmente. El idioma tiene una dimensión única: expresar una idea. Pero no logra transmitir la intención verdadera detrás de esa idea. En una sociedad alterada, viviendo en sospecha perpetua, el lenguaje es una artimaña, un obstáculo para la comprensión. Mientras la Dra. Banks desarrolla su metódico acercamiento a los alienígenas, el mundo pide una respuesta rápida que no existe. Se preguntan y responden desde la vereda de sus miedos. No hay solución posible en esta condición.

Ahí hay un punto interesante para reflexionar: la premura de los idiotas. Cuanto menos preparación tiene una persona, exige con descaro rapidez en la toma de decisión. Paradójicamente, cuando se está ante un problema no conocido, lo peor es actuar con premura, sin estudiarlo primero. Pero la masa exige determinaciones, aunque sean malas. Los opinólogos de Internet, los militares con el dedo en el gatillo, los expertos en piloto automático, son palos en la rueda en el camino del entendimiento, el lento camino que la Dra. Banks traza con método. El enorme riesgo de desencadenar una guerra no es evaluada por la turba. Exigen tiros en la frente, pese a la inexistencia de agresiones. En esa actitud se esconde el miedo. El miedo al futuro. El miedo destilado en el alambique de la ignorancia.



Si en ese aspecto, “La llegada” nos hace recordar a “Trece días” (la recreación de la Crisis de los Misiles de 1962), en la disposición de la información al espectador, nos rememora el magistral uso de “Sexto sentido”. Con igual eficacia, dispone la información de un modo en el que uno saca suposiciones que nunca fueron dichas. La estructura temporal del relato se entiende al final: cómo el lenguaje de los alienígenas, no es lineal, es circular. Hay que verlo todo, para entenderlo.

Otra tesis que maneja la historia no tiene relación con el intelecto sino con lo emocional. Está contenida en una frase de la protagonista: “Si pudieras ver toda tu vida de principio a fin, ¿cambiarías las cosas?”. Y es el tema principal del filme, la gran aventura que vive la Dra. Banks en su contacto con los extraterrestres. Si pudiéramos ver en su conjunto todo lo que nos va a pasar: ¿lo tomaríamos? Esto implica que junto a la felicidad debemos tomar los dolores. ¿Aceptamos ese trato? ¿Entendemos que todo viene enlazado, en el mismo paquete y que no podemos apartar una cosa sin perder la otra?

Ésa es la gran lección del regalo de los alienígenas: ver el todo. Comprender el camino. En nuestro pensamiento lógico (encarnado en el filme en el personaje de Ian, el científico) discriminamos los hechos de modo separado. Hay cosas buenas, hay cosas malas. Si pudiéramos apartar los malos momentos de nuestra vida, seríamos felices. Pero esta deducción tiene una falacia: ¿qué pasa si lo bueno está anclado a lo malo, si no podemos apartar lo que nos duele? Comprender el todo, el inicio y el final, especialmente entender que no hay inicio y final y que todo es un círculo, un presente entregado en su conjunto. Ahí está la clave del filme (por eso su estructura) y es la gran lección del don que los alienígenas regalan a la humanidad. Es una manera no lineal de pensar. Porque la forma lineal está llevando al mundo a su destrucción.



Denis Villeneuve envuelve la excelente historia en un ropaje visual exquisito. Hay texturas que saltan de la pantalla; hay una imaginativa presentación de la grafía extraterrestre, de los circulos con trazos que indican conceptos. El guión de Eric Heisserer (basado en un cuento de Ted Chiang) está muy ajustado, no le sobran escenas, describe con eficacia el conflicto y con sutileza ubica un contexto que refuerza la presión que sufren los protagonistas. Vileneuve le tira los primeros planos a Amy Adams que resiste cualquier toma y que nos regala dos presentaciones brillantes en este final de año: a “Animales nocturnos”, nos suma esta interpretación en “La llegada”. Esperemos que haya una nominación en los Oscars para Adams por estas dos joyitas de actuación.

“La llegada” es uno de los mejores estrenos del año. Como las buenas películas de ciencia ficción, indaga en los grandes problemas del ser humano. Y lo hace de un modo magistral, inteligente y sensible.

Mañana, las mejores frases.



martes, diciembre 27, 2016

frases de “Rogue One: una historia de Star Wars” 



Él ha venido por nosotros. Ya sabes qué hacer.

Recuerda: lo que sea que haga, lo hago para protegerte.

-Estamos al borde de la grandeza. Estábamos tan cerca de proporcionar paz y seguridad para la galaxia.
-Estás confundiendo paz con el terror.
-¿Lo hago? Tienes que comenzar por alguna parte.

-Él está diciendo a la gente que están haciendo un arma. Los cristales de Kyber son para eso.
-¿Qué tipo de arma?
-Mira... tengo que irme.
-¿Qué tipo de arma?
-Un asesino de planetas.

-¿Cuándo fue la última vez que estuviste en contacto con tu padre?
-Hace quince años.
-¿Alguna idea de dónde ha estado todo este tiempo?
-Me gusta pensar que está muerto. Hace las cosas más fáciles.
-¿Más fácil que qué? ¿Qué sea una herramienta de la máquina de guerra imperial?
-Nunca he tenido el lujo de las opiniones políticas.

Olvídate de lo que oíste allí: no habrá extracción. Lo encuentras y lo matas.

¿Estás dejando que se lo quede? ¿Te gustaría saber la probabilidad de que ella lo use contra ti? Es alta.



Nos preguntamos porqué estaban despojando al Templo. Ahora lo sabemos. Es el combustible para el arma. El arma que tu padre construyó.

-Esta ciudad está bajo ocupación imperial. La mitad de la gente aquí quiere reprogramarte. La otra mitad quiere hacer un agujero en tu cabeza.
-Me sorprende que estés tan preocupada por mi seguridad.
-No lo estoy. Estoy preocupada de que fallen contigo y me den a mí.
-No me suena tan mal eso.

Bor Gullet puede sentir tus pensamientos. Ninguna mentira está a salvo.

Bor Gullet sabrá la verdad. El desafortunado efecto secundario es que uno tiende a perder la cordura.

Las rebeliones se basan en la esperanza.

-¿Sabías que ése no era yo?
-¡Por supuesto!

La Fuerza está conmigo y yo estoy con la Fuerza. Y no temo nada porque todo es como la Fuerza lo quiere.

-La Fuerza me protegió.
-Yo te protegí.

Yo soy uno con la Fuerza y la Fuerza está conmigo.

Hay más de un tipo de prisión, Capitán. Siento que llevas la tuya adonde quiera que vayas.



-¿No te importa la causa?
-¿La causa? ¿En serio? ¿La Alianza? Los... ¿rebeldes? ¿O como se llamen en estos días? Todo lo que me han dejado es dolor.
-¿Puedes soportar ver el reinado de la bandera imperial a través de la galaxia?
-No es un problema si no la andas buscando.

-Todas las fuerzas imperiales han sido evacuadas y estoy listo para destruir toda la luna.
-Eso no será necesario. Necesitamos una declaración, no un manifiesto. La Ciudad Santa será suficiente por este día.

Así que hice la única cosa que nadie esperaba: mentí. Aprendí a mentir.

La llamamos la “Estrella de la Muerte”. No hay mejor nombre.

¡Salva a la Rebelión! ¡Salva el sueño!

-¿Se ve como un asesino?
-No. Él tiene la cara de un amigo.
-¿De quién estás hablando?
-El Capitán Andor.
-¿Por qué preguntas eso? ¿Qué quieres decir con que si se ve como un asesino?
-La Fuerza se mueve oscuramente cerca de una criatura que está a punto de matar.

Uno de ustedes traicionó al Imperio. Uno de ustedes ha conspirado con un piloto para enviar mensajes a la Rebelión. E insto a ese traidor a dar un paso adelante.



¡Padre!

Papá. Papá... soy yo.

No todos tenemos el lujo de decidir cuándo y dónde queremos preocuparnos por algo. ¿De repente la Rebelión es real para ti? Algunos de nosotros la vivimos.
He estado en esta pelea desde que tenía seis años. No eres la única que lo perdió todo. Algunos de nosotros decidimos hacer algo al respecto.

Tenga cuidado de no ahogar sus aspiraciones, Director.

¡Nos unimos a una Alianza, no a un pacto suicida!

-Si el Imperio tiene este tipo de poder, ¿qué oportunidad tenemos?
-¿Qué oportunidad tenemos? La pregunta es: “¿Qué elección?” ¿Correr? ¿Escondernos? ¿Pedir misericordia? ¿Dispersar sus fuerzas? Si dan paso a un
enemigo así de malo, con esta cantidad de poder, condenan a la galaxia a una eternidad de sumisión. ¡El momento de pelear es ahora!

Cada momento que desperdicien es un paso más cerca a las cenizas de Jedha.

-¿Nos estás pidiendo invadir una instalación imperial basados en nada más que la esperanza?
-Las Rebeliones se basan en la esperanza.

-La Fuerza es fuerte.
-No estoy segura de que cuatro de nosotros sea suficiente.



Algunos de nosotros, la mayoría de nosotros, hemos hecho cosas terribles en nombre de la Rebelión. Somos espías. Saboteadores. Asesinos. Todo lo que hice, lo hice por la Rebelión. Y cada vez que me alejé de algo que quería olvidar... me dije que era por una causa en la que yo creía. Una causa que valió la pena. Sin eso, estamos perdidos. Todo lo que hemos hecho habría sido por nada. No podría enfrentarme a mí mismo si renunciara ahora. Ninguno de nosotros podría.

-Rogue... “Rogue One”.
-¿“Rogue One”? No hay una “Rogue One”.
-Bueno... ahora la hay.

-Este transporte debe de estar equipado con un código de acceso que nos permita pasar. Asumiendo, que el Imperio no lo haya anulado ya.
-¿Y si fue así?
-Entonces... cierran la puerta y todos estamos aniquilados en el frío y oscuro vacío del espacio. No yo. Yo puedo sobrevivir en el espacio.

Saw Gerrera solía decir: un combatiente con una vara afilada y nada que perder,
puede ganarse el día. No tienen ni idea de que vamos a llegar. No tienen ninguna razón para esperarnos. Si podemos llegar al suelo, tendremos una oportunidad. Y la siguiente. Y así y así... hasta que ganemos... o las posibilidades se agoten.

Los planos de la “Estrella de la Muerte” están ahí abajo. Cassian, K-2 y yo los encontraremos. Encontraremos una manera de hallarlos.



Hagan que diez hombres se sientan como cien.

No recorreremos más del 33% del camino antes de que nos maten.

Tu comportamiento, Jyn Erso, es continuamente inesperado.

-Estrellita. Ése es.
-¿Cómo sabes eso?
-Lo sé porque soy yo.

Busca a la Fuerza. Y siempre me encontrarás.

-¿Quién eres?
-Sabes quién soy. Soy Jyn Erso. Hija de Galen y Lyra. Has perdido.

Puso una bomba en el centro de su máquina y acabo de decirle a toda la galaxia cómo prenderlo.

Tú, por otro lado, morirás con la Rebelión.

-¿Crees que alguien te haya escuchado?
-Así es. Alguien está ahí afuera.

Tu padre habría estado orgulloso de ti, Jyn.

-¿Qué es lo que nos han enviado?
-Esperanza.

lunes, diciembre 26, 2016

la misma historia 


ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS
data: http://www.imdb.com/title/tt3748528

Es raro lo que ha logrado “Star Wars” en la historia del cine. El compromiso emocional del espectador con la saga, la ha hecho indestructible a la repetición. Cada episodio es una torsión sobre la misma historia, pivoteando sobre el mismo conflicto (padres e hijos). Y pese a esa repetición que por momentos raya el hartazgo, logra la aprobación del espectador. “Star Wars” y sus derivaciones se ha vuelto un símbolo. Y como símbolo es intocable. Sospecho que ese simbolismo se ha logrado, no tanto por la capacidad que tiene la historia en sí misma (la comparo con “El Señor de los Anillos” para poner un caso). Si no por lo que la historia representó como símbolo generacional. Y los espectadores que llegamos a la historia siendo adolescentes o niños, hoy maduros no podemos juzgarla con imparcialidad.



Como símbolo, cada director que toma la historia se encuentra con una restricción severa, que va más allá del peso económico del multimillonario prespuesto qe tienen entre manos. La restricción es más intangible: cuánto de ese símbolo están dispuestos los espectadores a sacrificar. Y ante esa exigencia del monstruo, quienes se meten con “Star Wars” se cohiben lo suficiente para no cambiar nada de la historia. En el paroxismo, ni la estética del filme, ni los efectos especiales, deben evolucionar. Este spin-off de “Star Wars” luce como el filme original. Hasta se usaron tomas desechadas de la primera trilogía y actores que fallecieron o envejecieron lucen como en 1977.



Uno podría preguntarse hasta cuándo más podría retorcerse “Star Wars” sobre sí misma. Y uno podría concluir que todo lo que quiera. Porque el espectador fiel que aprueba el inmovilismo al que llegó la saga, inconscientemente desea que nada haya cambiado en su vida, que todo esté como ese 1977 cuando se sentó en una butaca a maravillarse de otra lucha más (esta vez en el espacio) entre el bien y el mal.

Comprendamos entonces que es imposible juzgar a “Rogue One” por sus logros intrínsecos, sino que debemos hacerlo en función de ese ideal que el espectador, de un modo un tanto dictatorial, ha establecido. Y que ni Gareth Edwards ni ninguno que tome su posta, podrá cambiar.



Advertido de esto, “Rogue One” es otra historia galáctica de hijos tratando de cerrar cuentas pendientes con su padre. La heroína es Jyn Erso, Felicity Jones, dueña de uno de los más expresivos pares de ojos del Hollywood actual. Su padre, el ingeniero que creó la “Estella de la Muerte”. Y la historia es una desvío lateral de la gran historia de “Star Wars”: una mera nota al pie para saber cómo los Rebeldes se hicieron del mapa del arma imperial con su falla crucial.

La historia es lineal, sin grandes hallazgos desde el guión. Nos queda la impresión de que los personajes que intervienen los hemos visto en otro lado (y no necesariamente en “Star Wars”). Un Jedi ciego oriental con un guerrero amigo que lo cuida; un robot con cierto carisma y humor; un chupamedias del Imperio; un rebelde fuera de control. El corte y pegue que se observa en las escenas de combate no parece haberse limitado a esa área. El guión (con la firma del notable Tony Gilroy, entre otros) tiene un aire de manta de retazos.



Felicity Jones se siente cómoda en la historia; también Mads Mikkelsen, Forest Whitaker y Donnie Yen. Diego Luna no sabe cómo salir de un personaje sin grandes características.

El resultado no molesta. Tampoco deslumbra. Es eficaz. No brillante. Sólo eficaz. Trascender es otra cosa.

No obstante, para ese espectador fiel que anhela revivir el entusiasmo perdido en el pasado, este nuevo episodio de “Star Wars” es imprescindible.

Mañana, las mejores frases.

viernes, diciembre 23, 2016

frases de “Animales nocturnos” 



¡Cuando ames a alguien debes tener cuidado con él! Puede que nunca lo vuelvas a tener.

-¿Sabes que fuiste mi primer amor?
-Fuiste mi primera pelea también.

No hagas esto. Es demasiado débil para ti. Las cosas que ahora amas de él, son las cosas que vas a odiar.

Me conoces. Yo nunca duermo.



-Mi ex marido solía llamarme un animal nocturno.
-No sabía que tenías un ex-marido.
-He estado pensando mucho en él últimamente, y recientemente me envió este libro que escribió. Es violento y triste, y me lo dedicó.
-¿Lo amabas?
-Le hice algo horrible, algo imperdonable. Lo amaba de una manera brutal.



-¿Qué vamos a hacer?
-Es cuestión de cuánto quieras que se haga justicia.

Es divertido matar gente. Deberías intentarlo alguna vez.

Realmente quería a la persona que pensabas que eras.

Me siento desagradecida por no ser feliz.

Nuestro mundo es mucho menos doloroso que el mundo real.



Soy un Géminis, me gusta el rosa pálido. Me gustan los paseos largos y los gatitos.

¿No estás en Yale convirtiéndote en una gran artista?

Eso es un poco atrevido. No es lo que esperaría de un novato de Texas.

Todas nos convertimos en nuestras madres finalmente.



¿Sientes que tu vida se ha convertido en algo que nunca pensaste?

Supongo que es una manera de mantener las cosas vivas. Estoy salvando cosas que finalmente morirán.


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