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críticas chatarras

sábado, abril 08, 2017

frases de “Hambre de poder” 



¿Está familiarizado con el concepto del huevo o la gallina, señor Griffith? Lo menciono porque, bueno, creo que se aplica aquí. Usted no necesita la batidora múltiple porque… ¡diablos! Usted sabe… ¿no está vendiendo suficientes malteadas o no está vendiendo suficientes malteadas porque no tiene una batidora múltiple? ¡Yo firmemente creo que es la última!

¡Persistencia! ¡Nada en el mundo puede reemplazar a la persistencia! El talento, no: nada es más común que un hombre no exitoso con talento. La genialidad, no: genios sin recompensa son prácticamente algo común. La educación, no: el mundo está lleno de tontos con educación. La persistencia y la determinación por sí solas, son poderosas.

-Tenemos una orden: seis batidoras...
-¿Seis?
-Sí. Un autoservicio de California.
-¿En un mismo lugar? ¿El mismo lugar? ¡No, eso es imposible!
-¡Tengo la orden justo aquí!
-No. Seguro no comprendiste.

-Mi secretaria tuvo la impresión de que usted quería seis.
-¡Sí! ¿Sabe qué? ¡Creo que fue un error!
-¡Eso fue lo que pensé! ¿Qué autoservicio haría treinta malteadas al mismo tiempo?
-¡Mejor que sean ocho!

¿Dónde están los cubiertos, los platos y todo eso?

-Creo que es la mejor hamburguesa que he probado en mi vida.
-Buscamos complacer. Mac McDonald.
-¡Oh, bueno! Soy Ray Kroc.

Velocidad... ¡ese es el nombre del juego!

-Yo quería estar en el negocio de las películas. Y Dick, bueno, quería ser...
-Empleado.

-Pero un día Dick tuvo uno revelación. Él vio que la mayor parte de nuestras ventas provenían de tres productos: hamburguesas, papas, gaseosas.
-Ochenta y siete por ciento.
-Nos dijimos: vamos a enfocarnos en lo que vendemos... Y eso fue justamente lo que hicimos. La pechuga, fuera. Los tamales, fuera. Pero no nos detuvimos ahí. Vimos todo. “¿Qué más no necesitamos?”.
-Resulta, que muchas cosas.
-Meseros.



Sabe, todas nuestras vidas tomamos las ideas de otras personas. Nosotros queríamos algo que no sólo fuera diferente, sino algo mejor. Necesitaba ser nuestra. Y ese es el proceso más importante de todos...

Órdenes listas en 30 segundos. No en 30 minutos.

Lo hicimos una y otra vez. Haciendo movimientos de una coreografía de algún loco ballet de hamburguesas.

Habíamos subestimado la curva de aprendizaje. Y para las cinco, Dick había calculado el costo de regresar a un autoservicio.

Y entonces... Las moscas. Debieron ser atraídas por las luces.

-Muy pronto, había una fila alrededor de la cuadra.
-Los comentarios se habían esparcido.
-Todo estaba en marcha.
-Éramos la sensación durante la noche. Treinta años en su elaboración.

-¡Franquicia! ¡Franquicia!
-¿Disculpe?
-¡Franquicia, hagamos esto franquicia!

-¡En realidad ya lo intentamos! Uno en Sacramento y uno en Phoenix. Y esos serán todos donde estaremos.
-¿Por qué?
-Dos palabras: control de calidad.

Es mejor tener un gran restaurante que cincuenta mediocres.

-Es una manera de hacer que el lugar se destaque cuando uno pase conduciendo. “Los Arcos Dorados” los llamo.
-Arcos Dorados... ¿Quién pensó en eso?
-Eso es pura magia de Dick ahí.
-¿Alguna vez hicieron alguno así?
-Sólo uno... Phoenix.



Es un buen nombre porque vaya que es rápido. Te digo, es como algo que salió de la mente de Henry Ford.

-¿Quieres invertir en él?
-No lo sé... No lo sé. No estoy seguro. Sólo quiero ser parte.

-¿Y aquí vamos?
-¿Qué quieres decir con eso?
-Vasos de papel, rincones plegables, batidoras múltiples... cualquier idea nueva que sigas.
-Esas ideas colocan un techo sobre nuestras cabezas.
-Menos en el mío.
-¿Qué quieres decir con el tuyo? Está sobre nuestra cabeza.
-No es sobre el techo. ¿Sí? Es sobre una buena casa. Es sobre una buena vida, la cual estamos muy ocupados como para vivirla. Podríamos ir al club más de dos veces al año. ¡Dios… que pudiéramos caminar por la cuadra juntos! ¿No es tiempo de disfrutar un poco en lugar de perseguir tu historia? ¿Cuándo será lo suficiente para ti?
-¿Honestamente? Probablemente nunca. ¿Por qué debo conformarme cuando otros no?

¿Qué pasa con este tipo?

¡Háganlo por su país! Si ustedes no quieren concesionar franquicias por ustedes, está bien. ¡Háganlo por su país! ¡Háganlo por Estados Unidos!

Pasé por muchas ciudades. Muchas ciudades pequeñas. Ahora, tienen dos cosas en común: tribunales y una iglesia. En las iglesias hay una cruz; en la cima de los tribunales hay una bandera... Banderas... cruces... cruces... banderas... Yo sólo no podía dejar de pensar en este tremendo restaurante. Ahora, lo que trato de decir es... discúlpenme… esos arcos tienen mucho en común con esas construcciones. Una construcción con una cruz en la cima. ¿Qué es eso? Es un lugar de reunión... Un lugar decente, donde algunos amigos pueden reunirse e intercambiar valores, protegido por la bandera de los Estados Unidos. Se podría decir que esa hermosa bandera del edificio cerca de esos arcos significa más o menos la misma cosa. No solo significan: “Deliciosas hamburguesas adentro”. Significan familia. Significan comunidad. Es un lugar donde los estadounidenses se unen y comparten el pan. Les estoy diciendo... McDonald’s puede ser la nueva iglesia del país, alimentando cuerpos y alimentando almas. Y no abre sólo los domingos, muchachos. Está abierto los siete días en la semana.

No te equivoques... Sólo sé genial una vez. Una vez.

-Sólo no estamos cómodos con la idea de convertir a nuestro menú en un anuncio.
-No es un anuncio. Es patrocinio.
-Es desagradable.
-¡Es dinero gratis!

-No me di cuenta que me asociaba con un bohemio.
-No sé si sabe, pero cargo una tarjeta republicana.
-¿Sí? ¡Tú me engañaste!

-Me colgó otra vez.
-Él estaba un poco... exaltado.

-¡Oye! ¿Qué es esto?
-¿Qué es eso? Parece que es una hamburguesa.
-No parece una hamburguesa McDonald’s. Mira todo ese ketchup. Tiene tres pepinillos, en lugar de dos. Y mira eso... ¡Mira eso! ¿Lechuga?

-¿Qué hace un judío vendiendo biblias católicas?
-Ganándose la vida.



Mi nuevo propietario de franquicia es genial. Él está atrás, corriendo en la cocina; ella está en el frente entregando dulces a los niños. Esposo y esposa, lado a lado. Como un verdadero equipo. Realmente es algo que ver.

Quiero que se lleven estas tres palabras a la cena en sus casas: ¡“McDonald's... es... familia”!

Estoy buscando a algunos hombres buenos y mujeres que no le teman al trabajo duro. Que no teman arremangarse.

Coloquen sus brazos alrededor del sueño americano. Oportunidades... Les diré algo, en McDonald's es igual que esta gran nación: es sobre ensuciarse los codos...

¿Adivina cómo se hace llamar en las monitoreos de los establecimientos? ¡El número uno de McDonald's! ¿Qué somos nosotros entonces?

-¿Ray?
-¿Sí?
-Tenemos un pequeño problema.
-¿Qué..?
-¿Cómo podemos estar casi sin capital?

-No somos hombres codiciosos.
-La codicia no tiene nada que ver. Si tengo más dinero para trabajar puedo hacer crecer esto el doble. No tenemos carne con la tasa actual de expansión.

-¿Cuánto tiempo mantendrás esto, Mac?
-¿Mantener qué?
-El acto de “todo está bien”. ¡Hay un lobo en el gallinero! ¡Y lo dejamos entrar!

¿Qué pasaría si te dijera que hay una manera, donde todos los operadores pudieran ahorrar, literalmente, miles de dólares al año en costos de electricidad? Y reducir el tiempo que toma preparar malteadas a la mitad.

-¿Chocolate... o vainilla?
-Vainilla.
-“Cosas buenas vienen cuando esperas”. ¿Qué piensas?
-¡Creo que estoy bebiendo una deliciosa malteada de vainilla!

Ray… no tenemos interés en una malteada que no contenga leche. ¿Por qué no le ponemos aserrín a las hamburguesas mientras las hacemos?

-Soy un gran admirador de su establecimiento.
-Gracias.
-Almuerzo en su local de Waukegan, al menos dos veces a la semana. Siempre hay una fantástica multitud.
-Y su punto es...
-Señor Kroc: si usted no tiene los puños de sus manos llenos de dinero, algo está terriblemente mal.



Parece que no se ha dado cuenta en que negocio está. Usted no está en el negocio de hamburguesas. Usted está en el negocio de bienes raíces. No construye un imperio con 1,4% sobre 15 centavos por hamburguesa. Lo construye siendo el propietario de la tierra donde esa hamburguesa es cocinada.

Y sobre todo control. Control sobre el propietario de la franquicia. Si falla en mantener los estándares de calidad, usted cancela su alquiler. Control sobre Dick y Mac. Y como resultado, usted tendrá a bancos y a propietarios de franquicia en la palma de su mano.

-¿Has escuchado sobre la corporación Franchise Realty?
-¿Qué es?
-No tengo idea. Pero aparentemente Ray Kroc es presidente y CEO.

-¡Tú sabes bien que no puedes hacer algo como eso sin consultarnos primero!
-Ahora... ¿por qué necesito hacer eso?
-¡Porque como tu acuerdo detalla, cualquier cambio debe ser notificado por escrito...!
-Excepto que no es un cambio.
-¿Disculpa?
-No es un cambio. Es una compañía. Es una compañía separada. Que la coloca fuera de su incumbencia.
-¡Todo lo relacionado a McDonald’s está bajo nuestra incumbencia...!
-Déjenme explicarles algo muchachos: ustedes tienen mando sobre lo que ocurre dentro de los restaurantes. ¿Pero afuera? ¿Arriba? ¿Abajo? Su autoridad termina en la puerta. Y en el piso. ¿De acuerdo?

-¿Qué dice?
-Está comprando terrenos.

Un estadio de cuarenta mil asientos, de un solo tiro. Imagina el tráfico peatonal. Familias hambrientas buscando algo de comida después del juego. O antes. Como sea.

-Tú piensas en grande. ¿No, Joan?
-¿Hay otra manera de hacerlo?

No construyes un imperio de restaurantes actuando como un tímido y pequeño ratón.

¡Tengo una mejor comprensión de McDonald’s que ustedes dos cretinos!

Sabes... los contratos son como los corazones. Están hechos para romperse.

Por favor, pásame la sal. Gracias. Quiero el divorcio.

Déjeme explicarle algo... Eso nunca va a pasar. Preferiría morir pronto, antes que darle una sola acción de McDonald’s.

-¡Nosotros ideamos el Sistema Speedee, no tú! ¡Nosotros! ¿Qué has ideado tú, Ray? ¿Puedes nombrar una cosa? ¡No puedes, nunca podrás, porque eres un parásito! ¡Eres un parásito profesional!
-¿Quieres saber que ideé, Mac? Un concepto. Yo ideé el concepto del ganar. Ustedes muchachos se contentan con sentarse y tener algo de la carrera. ¡Yo quiero tomar el futuro! ¡Yo quiero ganar! ¡Y no se obtiene siendo un buen chico tímido! No hay lugar en los negocios para personas como esas. Los negocios son guerra. El perro se come al perro. La rata se come a la rata. Si mi competencia se estuviera ahogando, caminaría y pondría una manguera justo en su boca. ¿Puedes decir lo mismo?

-¡Te queremos fuera de esta compañía, Ray!
-¿Mac, cómo se supone que harán eso?
-¡Te demandaremos sin importar lo que cueste!
-Y probablemente ganen. Pero no pueden pagar la demanda. Podría enterrarlos solo con los gastos en la Corte. Mac, soy el presidente y CEO de la mayor corporación de bienes raíces en 17 Estados. Ustedes operan un local de hamburguesas en el desierto. Yo soy nacional... ¡Maldición!... Ustedes, locales.

-¿Qué es esto?
-¿Qué apariencia tiene?
-Un cheque en blanco.
-Bueno... eso es lo que probablemente es.

Nunca lo venceremos. Nunca nos desharemos de él.



Nuestro cliente acepta por completo sus condiciones de venta. Con una excepción: su uno por ciento sobre los futuros ingresos de la empresa tendrán que llevarse a cabo en base a un apretón de manos.

-Déjame preguntarte algo, algo que nunca entendí...
-De acuerdo.
-Ese día que nos conocimos, cuando te dimos el recorrido.
-¿Qué pasa?
-Te mostramos todo. Todo el sistema, todos nuestros secretos. Fuimos un libro abierto. Así que porque no sólo...
-¿Lo robé? Sólo tomar sus ideas, correr e iniciar mi negocio usando todas esas ideas hubiera fracasado.
-¿Cómo lo sabes?
-¿Fui el único que recibió el recorrido de la cocina? Apuesto que invitaron a muchas personas allá atrás.
-¿Y?
-¿Cuántos de ellos tuvieron éxito?
-Muchas personas iniciaron sus restaurantes.
-¿Más grandes que McDonald’s? ¡Por supuesto que no! Nadie lo tuvo y nadie lo tendrá. Porque todos carecen de una cosa que hace especial a McDonald’s.
-Que es...
-¡Ni siquiera tú sabes que es!
-Ilumíname.
-No es solo el sistema, Dick. Es el nombre. Ese glorioso nombre: McDonald's. Puede ser... cualquier cosa que quieras que sea. Es muy abierto. Suena... suena como... suena como Estados Unidos. Eso comparando a Kroc. El cual es basura. Es muy malo. ¿Comerías en un lugar llamado Kroc's? Kroc no atrae, es ese sonido eslavo. Kroc's... Pero McDonald's... vaya... es una belleza. Sí... Un hombre llamado McDonald nunca será empujado en su vida.
-Ése claramente no es el caso.
-¿Entonces no tienes un cheque por un millón y medio de dólares en tu bolsillo?

Entonces si no puedes vencerlo... cómpralo.

-Recuerdo la primera vez que vi ese nombre estirado a través del mostrador ahí afuera. Fue amor a primera vista. Supe en ese momento que tenía que tenerlo. Y ahora lo tengo.
-No lo tienes.
-¿Estás seguro de eso?

Ahora, sé lo que estás pensando... ¿Cómo diablos un hombre de 52 años, maduro, vendedor de máquinas batidoras de malteadas, construyó un imperio de comida rápida con 1.600 restaurantes, en cincuenta estados, cinco países en el extranjero, con un ingreso anual, sólo en el país, de $700 millones? Una palabra: persistencia. Nada en este mundo puede reemplazar a la vieja persistencia.

viernes, abril 07, 2017

última carta del mazo 


HAMBRE DE PODER
data: http://www.imdb.com/title/tt4276820

“Hambre de poder” posiblemente pase desapercibida por los cines argentinos. Le tocó compartir cartelera con una semana con varios tanques, una pobre crítica y la superposición de feriados, paros, marchas políticas y un pésimo título para el original “The Founder”. Pero, siguiendo con la misión cinéfila que tiene esta página, les avisamos: no dejen pasar esta película. Encontrarán a un gran actor como Michael Keaton y una gran historia. Verdadera además. Y que es una metáfora del sueño americano y de las ganas de tener una oportunidad, una sola, para brillar en la vida.

Ray Kroc es un maduro vendedor ambulante por los polvorientos caminos de Estados Unidos, a finales de los '50, principios de los '60. En este momento, su rubro es la venta de batidoras múltiples de malteadas. Pero ha pasado, sin éxito, por otras esperanzas, desde mesas plegables a vasos de papel. Todas con idéntico destino: mediocres resultados. Kroc pasó la cincuentena y, en esos tiempos, eso es decir que se está cercano al final de la vida. Cualquier tipo en su sano juicio, hubiera pensado que ya está, que es hora de guardar violín en bolsa, pensar en cierta estabilidad y pasar la madurez con su esposa, visitando los clubes exclusivos durante el fin de semana. Pero Kroc sueña con otra cosa, sueña con una posibilidad que muestre que no es uno más, que tiene su porción de gloria a la que cualquier estadounidense con agallas aspira frente s ese gran pastel del Sueño Americano.



Un día, Kroc se encuentra con esa oportunidad. En un cruce de camino, un cliente le presenta un novedoso modelo de negocios: hamburguesas en 30 segundos. El nombre del local: McDonald's.

La historia de “Hambre de poder” es cómo Kroc toma en sus manos un éxito local llevado a cabo por dos hermanos, con una visión limitada del asunto y termina generando un negocio global que persiste hasta el día de hoy. Kroc tiene todo lo que los hermanos McDonald's no tienen: hambre, persistencia, implacabilidad, ingenio, pasión. Él es capaz de cualquier cosa por ese sueño. Los hermanos McDonald's no tanto: se conforman con ciertas pretensiones acotadas.

“Hambre de poder” puede verse como una clase de liderazgo, como una historia capitalista de evolución de una empresa, como la despiada lucha en el mundo de los negocios o (mi preferido) como un drama personal: el hombre que necesita el éxito para saber que no ha fracasado en su vida. Hasta ahí, todo le ha salido mal. Su esposa lo apoya a medias. Sus empleados y clientes, dudan de su capacidad. Y en esta última carta que le da el destino, Kroc se juega por no cagarla, por lograr la confirmación calvinista de su predestinado destino de gloria.



Por eso, pese a su evidente falta de escrúpulos, la persistencia de Kroc por el éxito nos conmueve e identifica: es la epopeya de un hombre por declarar al Universo que no ha pasado en vano. Cerca del final de su vida, Kroc se reinventa, logra el éxito, conoce su amor y hasta se da el lujo de reescribir el pasado para contar una fábula de un origen querido pero falaz. El hombre se ha fabricado la vida que soñó. ¿Hay algo Qué americano que eso?

(Hay un apunte lateral, dicho en un parlamento clave de Kroc cerca del final de la película, cuando confronta a uno de los hermanos McDonald's y compara este apellido con el suyo. Uno es estadounidenese; el otro, eslavo. En esta nota al pie, la epopeya de Kroc le da un sentido étnico a su anhelo: es el inmigrante que se esfuerza, hasta el máximo, para ser aceptado por su país de residencia. No sólo su pasado debe redibujar: también su nombre).



“Hambre de poder” tiene un pilar fundamental: Michael Keaton. Luego una serie de muy buenos secundarios, donde se destacan John Carroll Lynch, Linda Cardellini, Laura Dern. Y un guión sólido con bastante sustancia entre líneas, mucha más de lo que percibieron los cronistas locales que descalificaron, con su premura habitual, el modo que fue contada esta historia.

Mañana, las mejores frases.

miércoles, marzo 29, 2017

frases de “Silencio” 



No conocí a Japón cuando era un país de luz. Pero nunca imaginé que era tan oscuro como lo es ahora.

Sí. Pero, Padre… ¿cómo abandonamos a un hombre que nutrió nuestra fe? Si él se enfrenta al mundo por nosotros.

No tenemos otra opción que salvar su alma.

Los espera una gran prueba. Desde que pisen ese país, entran en grave peligro. Serán ustedes los últimos sacerdotes en ir. Un ejército de dos.

¡No soy cristiano! ¡Cristianos muertos! Murieron en Nagasaki.

-No puede ser cristiano.
-Dice que no lo es, ¿crees algo de lo que dice?
-Ni siquiera quiero creer que es japonés.

El negro suelo de Japón está lleno con los cuerpos de tantos cristianos.

-Le hemos confiado nuestras vidas a ese hombre.
-Jesús ha confiado más.

-¿Dios aún nos ve?
-Sí, sí.
-¿Aunque no tengamos sacerdotes hasta ahora?

¿Es sólo aquí que hay tanta fe o en otras villas también?

Todo el mundo teme al Inquisidor Inoue-Sama. Si informas de un cristiano, te dan cien piezas de plata. Doscientos por un hermano cristiano y por un sacerdote trescientos.

Deben ir a las otras villas. Deben hacerles saber que los sacerdotes están aquí otra vez.

-¿No comes?
-Son ustedes quienes nos alimentan.

Largos años en secreto, habían convertido sus caras en máscaras. ¿Por qué tenían que sufrir tanto? ¿Por qué Dios los hizo soportar tanta carga?

Escuchábamos sus confesiones toda la noche. Aunque a veces no estábamos seguros de lo que confesaban.

-Estoy avergonzado por mi frustración.
-El niño está a salvo en la gracia de Dios. Y eso es lo que importa. Y eres un mal jesuita.

Esta gente está tan asustada. Es miedo por todas partes... y piojos.

La Gente extraña nuestra fe. Los necesitan. No hay misa, ni confesión. Sólo podemos rezar.

Sus vidas aquí eran tan duras. Viven como bestias, mueren como bestias. Pero Dios no murió para seres buenos y hermosos. Eso es fácil. Lo difícil es morir por los miserables y corruptos.

Estaban desesperados por señales tangibles de fe. Así que les di lo que pude. Me preocupaba que valoraban a estas pobres señales de fe más que la propia fe. ¿Pero cómo podía negarlas?



Y finalmente... tuve que partir mi rosario.

-No tomaste el rosario.
-No lo merezco.
-¿Por qué? ¿Por qué negaste a Dios?
-Sí. Pero sólo para vivir.

Toda mi familia. El inquisidor quería que renunciáramos a nuestra fe. Pisar a Jesús con mi pie. Sólo una vez. Sólo ésa. Pero ellos no lo hicieron. Yo sí. Pero no pude abandonarlos. Aunque hubiese abandonado a Dios. Así que los vi morir. A donde quiera que voy, veo el fuego y huelo la carne. Cuando te vi a ti y al Padre Garupe por primera vez, empecé a creer que Dios tal vez me aceptara de vuelta. Porque en mis sueños, el fuego ya no era tan brillante.

-¡Vinieron a impartir las enseñanzas de Dios! No podemos entregarlos a las torturas de Inoue-Sama después de todo lo que han hecho por nosotros.
-¡Nos han puesto a todos en peligro! ¡No estaríamos en este problema si los Padres no hubiesen aparecido!

Ahora debemos escoger a dos más para que se nos unan. Yo, Mokichi y dos rehenes más. ¿Quiénes se unirán a mí y a Mokichi y se convertirán en rehenes en honor de Dios?

-Padre… ¿si estamos a punto de renunciar, qué hacemos?
-Debes rezar por coraje, Mokichi.
-Pero si no hacemos lo que quieren, habrá peligro para todos en la villa. Pueden ponernos en prisión. Llevárselos para siempre. ¿Qué debemos hacer?
-Miente. Miente. Está bien que mientas.

Tu fe me da fuerza, Mokichi. Desearía poderte dar tanto.

Mi amor por Dios es fuerte. ¿Mantendrá mi fe?

Padre Valignano, confieso que he comenzado a preguntarme: ¿Dios nos enviará sufrimientos para probarnos y todo lo que él hace es bueno? Y rezo para padecer sus sufrimientos como su hijo. Pero… ¿ por qué los sufrimientos deben ser tan terribles? ¿Y por qué, cuando busco en mi propio corazón, las respuestas que les doy me parecen tan débiles?

Les dieron sake. Como los soldados romanos le ofrecen vinagre al Cristo moribundo. Recé porque recordarán a Nuestro Señor sufriendo. Y encontrarán valor y consuelo.

El cuerpo de Mokichichi estaba tan saturado de agua, que las llamas se volvieron humo antes de quemarse completamente.

Padre Valignano, usted diría que sus muertes no fueron en vano. Que seguramente Dios escuchó sus oraciones mientras morían. Pero… ¿habrá escuchado sus gritos? ¿Cómo puedo explicar su silencio a estas personas, que han soportado tanto?

Imagino a tu hijo clavado en la cruz. Mi boca saborea el vinagre.

Soy sólo un extranjero que trajo el desastre. Eso es lo que ellos piensan de mí ahora. Sueño con encontrar las respuestas. ¿Qué pasó con todas las maravillosas posibilidades que encontró aquí? ¿Qué he hecho con Cristo? ¿Qué estoy haciendo por Cristo? ¿Qué haré por Cristo? Me siento tan tentado, tan tentado a perder las esperanzas. Estoy asustado. El silencio de tu espera es terrible. Rezo. Pero estoy perdido. ¿O es que sólo estoy rezando por nada? Nada. ¡Porque no estás allá! Rezo por tu perdón.



Si Garupe y yo morimos, la Iglesia Japonesa muere con nosotros.

¿Cuál es el precio de un hombre débil, en un mundo como éste?

¡Padre! ¡Perdóneme!

¿Por qué me están mirando así? ¿Por qué están tan tranquilos? ¡Todos vamos a... morir!

-Padre, quiero saber, ¿si morimos, vamos al Paraíso?
-Al Paraíso. Sí. Es así.
-Entonces sería bueno morir... el Paraíso es mejor que este lugar.

Sólo hagan un pequeño esfuerzo para entender nuestro punto de vista. Nosotros no los odiamos. Ustedes trajeron el odio.

Aprendimos de nuestros errores. Matar al sacerdote y a los campesinos, fue peor. ¡Decían que morir por su Dios, sólo los haría más fuertes!

¡El precio por tu gloria es su sufrimiento!

Padre, sólo un cristiano vería a Buda como un simple hombre. Nuestro Buda es un ser en el que los hombres se pueden convertir. Algo más grande que ellos mismos. Si pueden alcanzar esas ilusiones. Pero ustedes toman esas ilusiones y le llaman fe.

-¿Ferreira? ¿Lo conoció?
-Escuche de él.
-No tengo duda, conocido en todo Japón. El Sacerdote con nombre japonés y con una esposa japonesa.
-No te creo.
-Puede preguntarle a cualquiera. Las personas en Nagasaki lo señalaban y se burlaban.



Hombre arrogante como todos ellos. Lo que quiere decir que al final caerá.
Pensé que mi muerte sería mi salvación. Por favor, no dejes que sea mi vergüenza.

Jesús me enseñó a amar a todos. Y a no temer a aquellos que torturan a nuestros amigos hasta la muerte. Pero estoy enojado. No puedo amar...

La doctrina que traen ustedes puede ser verdadera en España y Portugal. Pero la hemos estudiado cuidadosamente, por eso hemos dedicado tanto tiempo. Y hemos encontrado que no tiene uso ni valor en Japón. Hemos llegado a la conclusión que es un peligro.

Observo que no trabaja con las manos, Padre. Todos conocemos el árbol, que florece en un tipo de tierra. Puede pudrirse y morir en otra. Es lo mismo con el árbol de la Cristianidad. Las hojas se pudren aquí.

-¿Quieren probar mi fe? ¡Denme un desafío real! ¡Tráiganme al Inquisidor! ¡Tráiganme a Enui Sama! ¿Por qué se ríen? No dije nada gracioso… ¿Por qué ríen?
-Porque, Padre... Porque soy el Creador de la Ley. ¡Soy el Inquisidor!



¿Por qué tuve que nacer ahora?

Aquí hay maldad. Siento su fuerza. También su belleza. Pero no hay nada de eso en este hombre. No merece ser llamado malvado.

-¡Padre, sus misioneros no parecen conocer Japón!
-¡Y usted, Honorable Inquisidor, no parece conocer la Cristianidad!

¡Su Dios castiga a Japón a través de usted!

A nuestro sacerdote no le gusta su sacerdote.

Padre Ferreira. Me estoy rindiendo.

-¡Ustedes usan la verdad como veneno!
-¡Qué cosa más curiosa para que lo diga un sacerdote!

¡Él es Sawan Ochuan ahora! Un hombre que ha encontrado la paz.

Él es un hombre práctico, Padre. No cruel.

-¡Nuestra región no se enraizará en este país!
-Porque las raíces están hechas pedazos.
-¡No! Porque este país es un pantano! ¡Nada crece aquí! ¡Las plantas no prosperan y las raíces se pudren!

Los japoneses sólo creen en su distorsión de nuestro Evangelio. Por lo tanto, no creen en lo absoluto. ¡Nunca creyeron!

Los japoneses no pueden pensar en una existencia más allá de la natural. ¡Para ellos, nada trasciende!

-¡Ellos rezan en el nombre de Dios!
-¡Es para un Dios, que no eres tú!
-¡Vi hombres morir!
-¡Yo también los vi!
-¡Por Dios! ¡En el fuego! ¡Por su fe!
-Esos hombres puede que no hayan muerto por el fuego eterno… ¡pero no fue por la fe cristiana!



-¡Los vi morir! ¡Los vi morir! ¡No murieron por nada! No lo hicieron.
-¡Murieron por ti, Rodríguez!

Hay un dicho aquí: “las montañas y los ríos pueden ser movidos; pero no puedes cambiar la naturaleza del hombre”. Es muy sabio, como muchas cosas aquí. Encontramos una religión en la naturaleza, aquí en Japón, Rodríguez. Quizás eso signifique encontrar a Dios.

¿Qué harías por ellos? ¿Rezar? ¿Y que recibes a cambio? Sólo más sufrimiento.

¡Vamos! ¡Reza! ¡Pero reza con tus ojos abiertos!

Puedes ayudarlos. Ellos claman por ayuda como tú clamas por Dios. Estás en silencio. Pero no tienes que estarlo.

Si Cristo estuviera aquí, habría actuado. ¡Se habría hecho apóstata por su salvación!

¡Muéstrale a Dios, que lo amas! ¡Salva las vidas de las personas que él ama!

Entiendo tu dolor. Nací en este mundo para compartir el dolor de los hombres. Llevo la cruz por tu dolor. Tu vida está conmigo ahora. Pisa.

Fuimos enseñados a amar a aquellos que nos desprecian. No siento nada por ellos. Sólo el Señor puede juzgar a tu corazón.

La religión cristiana que ustedes trajeron, se ha convertido en una cosa extraña. Ha cambiado. No fuiste derrotado por mí. Fuiste derrotado por este pantano que es Japón.



Señor, luché contra su silencio. He sufrido a tu lado. Nunca estuve callado. Lo sé. Pero incluso, si Dios hubiese estado en silencio mi vida entera, hasta el día de hoy, todo lo que sé, todo lo que he hecho, habla de él. Fue en el silencio donde escuché tu voz.

El último sacerdote nunca reconoció al Dios cristiano, no por palabra o por símbolo. Nunca habló de él. Y nunca rezó. Ni siquiera cuando murió.
El negocio de su fe había finalmente terminado.

El hombre que una vez fue Rodríguez, terminó como ellos quisieron. Y como si lo vieran por primera vez. Perdido para Dios. Pero después de eso, de hecho sólo Dios puede responder.

martes, marzo 28, 2017

el evangelio según scorsese 


SILENCIO
data: http://www.imdb.com/title/tt0490215

“Silencio” es uno de los trabajos más personales de Martin Scorsese, un viejo anhelo de llevar al cine la novela del japonés Shūsaku Endō (hubo otra versión japonesa de 1971: https://www.youtube.com/watch?v=5imdEkxtvAQ), con un estilo sereno, clásico, lejos de los fuegos de artificio del relato occidental. Es una reflexión sobre la fe, sobre la fe cristiana y la convicción de que la fe es, siempre, un hecho privado. La relación entre el individuo y la Divinidad es, por naturaleza, íntima, porque sólo Dios puede ver dentro de nuestro corazón para saber la sinceridad del sentimiento religioso.

Rodrígues y Garupe son dos jóvenes sacerdotes, jesuitas y portugueses, quienes misionan a Japón, a mediados del siglo XVII, época en que los católicos japoneses fueron perseguidos. El objetivo de la excursión es encontrar al Padre Cristóvão Ferreira, de quien se dice apostató, abdicando de su fe. (Ferreira efectivamente existió, no es un personaje de ficción). Al poner un pie en Japón, los padres Rodrígues y Garupe se encuentran con una comunidad que mantiene su religión en secreto, soportando el martirio y desarrollando una creencia que mezcla las enseñanzas católicas con sus mitos nativos y con el budismo.



En contacto con esa heterodoxia, Rodrígues (el protagonista principal de la historia) entra en un conflicto interior: sostener los principios de su fe, implica el sufrimiento de la comunidad que cree con sencillez e ingenuidad; renunciar (aunque sea fingido) a la fe católica, salva el cuerpo pero no el alma. Ése es el drama principal de Rodrigues: ser testigo del martirio, sentir el dolor de los que ama, sintiéndose culpable por haber traído su creencia, a una tierra que le es desconocida. La crisis interior de Rodrigues se explica por el silencio de Dios, ante sus dudas, ante la vacilación de su fe. ¿Cómo Dios está callado, cuando sus hijos sufren?

Rodrigues ha sido formado en la cultura de un Dios triunfante, mártir pero victorioso. Pero en Japón, sólo hay del triunfo la persistencia del martirio. Y en la piedad al otro, en el sufrimiento compartido, Rodrigues alcanza a escuchar y ver a Dios. En la escena en la que debe pisar la imagen de Cristo, éste le habla y lo recibe en su dolor. Cristo no es el Dios de la victoria sobre lo malo: es el Dios que sufre y comparte esa carga, un Dios triste que abraza y espera, un Dios que sólo puede ofrecer cobijo. No importa que Rodrigues pise o no la imagen de Cristo. Lo que importa sucede en el interior de su alma. Allí se define el triunfo o la derrota divina.



“Pero incluso, si Dios hubiese estado en silencio mi vida entera, hasta el día de hoy, todo lo que sé, todo lo que he hecho, habla de él. Fue en el silencio donde escuché tu voz” se confiesa Rodrigues en el final.

Los que han ejercido la extorsión para torcer una creencia serán vencidos, aunque se crean victoriosos. La Fe (en mayúsculas) sólo es una transacción entre los hombres y la Divinidad.

Para indagar en estas reflexiones, Scorsese deja de lado los recursos estilísticos de su cine. Retrocede un paso y queda detrás de la historia, permitiendo que fluya con sus tiempos, con cierta morosidad y ciertas repeticiones. “Silencio” no es una película apta para todo público, posiblemente por su austeridad, será dificil de conectar con el espectador. Tal vez ahí estén las razones del fracaso comercial de la película. Pero nos queda la sensación de que en su interior, Scorsese ha logrado filmar la película que quería hacer. No es poca cosa.



No nos convenció del todo la interpretación de Andrew Garfield. Hay poco de Adam Driver (en un personaje que se va pronto, como una demostración fáctica de que venía sobrando). Y los que se destacan son los momentos de Liam Neeson y de Issei Ogata (el metódico Inquisidor).

Mañana, las mejores frases.

sábado, marzo 18, 2017

frases de “Jackie” 



-Ha pasado una semana y ya lo están tratando como a un polvoriento artefacto viejo que debe ser guardado. Esa no es forma de ser recordado.
-¿Y cómo le gustaría que lo recordaran, Señora Kennedy?

-¿Usted entiende que editaré esta conversación...?
-¿… por si acaso no diga exactamente lo que quiera decir? Con el debido respeto, eso parece muy poco probable, Señora Kennedy.

Así que esto será su propia versión de lo qué pasó.

-¿Sabe que pienso de la historia?
-¿De la historia?
-He leído mucho. Más de lo que la gente sabe. Cuanto más leo, más me pregunto: cuando se escribe algo, ¿eso lo vuelve cierto?
-Es todo lo que tenemos.
-Tenían. Tenemos a la televisión ahora.

No hice ese programa para mí. Lo hice para el pueblo estadounidense.

-Bienvenidos a la Casa Blanca... Estamos orgullosos de llamarla hogar.
-¿Por qué no intenta “la Casa de la Gente”? Así lo hace más personal.
-Bienvenidos a la Casa de la Gente. Estamos muy orgullosos de llamarlo hogar.

Amé esa casa y quería compartirla con el pueblo estadounidense. Para impartir una sensación de la grandeza de Estados Unidos. Los objetos y artefactos duran más que las personas.

-Imagine a un niñito rodeado por todo esto. Y que su hermano mayor haya muerto en batalla y luego ir a esa misma guerra y volver como un héroe. La gente ve a ese niñito, nacido con bienestar y privilegios, dispuesto a sacrificar todo por sus ideas, al servicio de su nación. Realeza. Hace que suene como realeza.
-Bueno, para realeza necesita de tradición. Y para la tradición necesita tiempo.
-Bueno, supongo debe empezar en alguna parte. ¿Cierto? Tiene que haber… ¿un primer día?

Sólo creo que todo en la Casa Blanca debería ser de lo mejor.



-¿Su fe la ayuda?
-Prefiero discutir mi fe con un sacerdote. ¿Usted no es un hombre religioso, cierto?
-No. No lo soy. Sólo trato de llegar a la verdad. Eso hacen los reporteros.
-“La verdad”. Bueno, me he acostumbrado a una gran división entre lo que la gente cree y lo que yo sé es real.
-Bien. Yo me conformaré con una historia que sea creíble.
-Así me gusta más.

-Y sé lo que anda buscando.
-¿Disculpe?
-Un recuento del momento a momento. Es por lo que ha venido, ¿no? Quiere que le describa el sonido que la bala hizo cuando impactó contra el cráneo de mi marido.

Hacía calor como en México o Viena. El sol nos daba en la cara. Pero no podía usar mis lentes de sol. Jack tenía su mano colgada. Y vi un pedazo de su cráneo cayendo. No era color carne, no era blanco. Se desplomó en mi regazo. Su sangre… su cerebro… en mi regazo. Y yo decía, Jack: “Jack, ¿puedes oírme? Jack, ¡te amo Jack!” Y su cabeza era tan hermosa. Y su boca era hermosa. Y sus ojos estaban abiertos. Trataba de mantener lo de arriba de su cabeza hacia abajo. Mantener todo adentro.

Ni crea por un segundo que le dejaré publicar eso. ¿Me entiende?

-¿El ataúd estará cerrado, cierto?
-¿En el funeral? Podremos ocuparnos de eso después.
-Realmente quiero que esté cerrado, Bobby.
-No estoy seguro de si se podrá con un Jefe de Estado.

Debió ser un tonto e insignificante comunista. Si hubiera muerto por los derechos civiles... al menos habría significado algo.

¿Sabes? Jack me advirtió. Jack dijo: “Estamos volviéndonos un país de locos”.

Quieren exhibir nuestro dolor.

La gente de Lyndon me reclama que yo les dije que lo juraran en Dallas. El idiota no podía esperar y ahora me culpan a mí por ello.



-¿Sabe quién fue James Garfield?
-No, Señora.
-¿Sabe quién fue William McKinley? ¿O lo que hizo? Fueron Presidentes de Estados Unidos muertos mientras estaban en el cargo. ¿Y qué tal Abraham Lincoln? ¿Sabe lo que hizo?
-Ganó la Guerra Civil. Abolió la esclavitud, Señora.
-Así es. Gracias. Bobby, por favor… diles que quiero libros de Lincoln. –

-Muchos escritores quieren ser famosos. ¿Usted quiere ser famoso?
-No. Estoy bien así. Gracias.
-Debería prepararse. Este artículo le traerá mucha atención. En esa caso, ¿algún consejo para mí?
-Sí. No se case con el Presidente.

El hombre gastaría lo que tenía por votos, pero se oponía a comprar una pintura hermosa.

Debemos hacer esto bien, Bill. Debemos hacer esto bien. Tiene que ser hermoso.

Tenemos que marchar con Jack. Todos. Una gran y bella procesión que la gente recordará.

-Mami, ¿dónde está papi?
-Papi no vendrá a casa.
-¿Por qué no?
-Papi fue a ver a tu hermanito bebé… Patrick. Al cielo.
-¿Por qué?
-Porque yo estoy aquí con ustedes. No queremos que Patrick se sienta solo. ¿Cierto?
-Pero, ¿qué hay con nosotros?

¿Qué quieres que haga primero? ¿Planear un funeral o empacar muebles?



-La viuda de Lincoln murió destituida. Se regresó a Illinois. Tuvo que vender todos los muebles. Y los Van Buren y los Tyler, también. Lo subastó, pedazo a pedazo, para tener un techo sobre su cabeza.
-Pero eso no te pasará a ti.

Si les vendo algo de vuelta, ahora, quizás pueda pagar la escuela de Caroline y John.

Bienvenida a Arlington, Señora Kennedy.

No puede ser enterrado donde sea. Sé merece más.

Esa casa no era mía. Ni tampoco ésta. Nada nunca es mío.

Bobby… es nuestra última oportunidad. Debemos marchar con él.

La gente perfecta puede cambiar. Jack siempre buscaba mejorar. Ser más fuerte. A veces, entraba al desierto a solas, sólo para dejarse ser tentado por el Diablo. Pero siempre volvía a nosotros. Su amada familia. Y yo no fumo.

A Dios no le interesan las historias. A Él le interesa la verdad.

-Creo que Dios es cruel.
-No. Ahí te estás metiendo en problemas. Dios es amor. Y Dios está en todas partes.
-¿Estaba en la bala que mató a Jack?

Jack y yo apenas pasábamos la noche juntos. Ni siquiera la última noche en Forth Worth.

¡No me mire así! Fui la Primera Dama de los Estados Unidos. Las mujeres han hecho cosas peores por menos.

Hay dos clases de mujeres aquellas que quieren poder en el mundo y aquellas que quieren poder en la cama.

Enterré a dos hijos. Y ahora entierro a mi marido.

Esas imágenes serán difundidas por todo el mundo. Esas imágenes deben de reflejar la verdad. Dos niños sin padre con el corazón roto. Son parte de esto.

Ya no soy más la Primera Dama. Puedes llamarme Jackie.



-Permítame, Señora. Valoro mi privacidad. Siempre lo he hecho. Y sin embargo, los días posteriores... justo después... algo pareció cambiar.
-¿En qué sentido?
-Antes del funeral. El día que llevó el ataúd al Capitolio. Donde sus hijos fueron exhibidos para que todo el mundo los viera.
-¿Qué está insinuando? ¿Qué los exploté?
-No, claro que no... yo sólo... sólo me pregunto si consideró hacer más para protegerlos. Creo que la mayoría de personas...
-No somos la mayoría de las personas. La mayoría de personas no tendría que tomar decisiones como esas, a horas de ver a su marido asesinado a su lado.

¡Ay, Lyndon! ¡Vaya horrible manera de comenzar tu Presidencia!

¿Lo asesinaron dentro de la cárcel? ¡Esta gente puede llegar a quien sea!

¿Y este desfile? ¿Para quién es realmente? ¿Para Jack? ¿Un acto más de campaña de camino a la tumba?

En este momento, usted está ciega. No porque haya pecado. Porque ha sido escogida. Para que se revelen las obras de Dios en usted.

Perdí el camino, en alguna parte. Lo que fue real. Lo que era fingido.

¿Sabes cómo llamó Jack a todo esto? Cuando vio lo que estábamos gastando, dijo: “Tu pequeño proyecto de vanidad va a dejar en bancarrota al Gobierno Federal”. La gente necesita su historia. Les da fortaleza. Necesitan saber que gente de verdad, realmente vivió aquí. No fantasmas o historias de leyendas. Gente que enfrentó a la adversidad y la superó. Lo que se ha hecho en esta casa cuenta.

Muy pronto, él sólo será otro óleo colgado en estos pasillos.

-¿Por qué esta habitación es tan pacífica?
-¿Pacífica? No sé... Cada vez que entró a esta habitación, me recuerda al 1 de enero de 1863. Un hombre común firmó un documento que liberaría a cuatro millones de personas de la esclavitud. Así que no pienso mucho en ella como “pacífica”. Es un lugar de un legado profundo. Y es una pena que el nuestro sea un maldito desperdicio.
-Bobby...
-¿Qué?
-Bobby… cuida lo que dices.
-¿Qué fue lo que logramos? Sólo… sólo somos la gente bonita, ¿cierto? ¿No es lo que somos?
-¡Bobby!
-¿Por qué, por qué... qué logramos realmente? Quizás Jack sea recordado por como manejó la Crisis de los Misiles. O tal vez se le recuerde por crear una crisis que luego se vio obligado a resolver. ¡Pudimos haber hecho tanto! Derechos civiles. Programa Espacial. Salir de Vietnam. Ahora Johnson debe encargarse de Vietnam. Lo arruinamos.



La historia es dura. Y no tiene tiempo.

-Vine a discutir lo de mañana. El Fiscal General me comunicó su deseo de tener una ceremonia más modesta.
-Ya cambié de opinión.
-¿Disculpe?
-Dije que cambié de opinión. Vamos a tener una procesión y caminaré hasta la Catedral con el ataúd.

-Señor Valenti... ¿le importaría darle un mensaje a los invitados al funeral cuando aterricen?
-Desde luego.
-Infórmeles que yo iré con Jack mañana. Sola, si es necesario. Y dile al General De Gaulle que si quiere ir en un auto blindado o un tanque incluso no lo culpo. Y, estoy segura, los millones que lo estén viendo, tampoco lo harán.

Todos viviremos más allá de nuestras muertes. Presidentes irán y vendrán y cada uno de ellos, recurrirán a Jack como guía e inspiración.

Fue un funeral para el Presidente de los Estados Unidos.

-Su esposo manejó autos. No montó caballos.
-Si. Y debió haber más de ellos. Debió haber más caballos. Más soldados. Más llanto. Más cámaras.

-Supongo que no me dejará escribir nada de eso.
-No. Porque yo nunca dije eso.

Con el debido respeto, usted estuvo en medio de todo eso, Señora Kennedy. E imagino que es imposible, tener perspectiva desde ese punto de vista. Pero le puedo asegurar que fue... ¡un espectáculo!

Nancy dijo que querían compartir mi dolor, así que los dejé. Pero después me di cuenta que toda la pompa, todas las demandas que hice para honrarlo, no fueron para Jack o su legado. Fueron para mí.

-Le escribí una carta. Esa noche que movimos el ataúd al Capitolio. ¿Sabe lo que le escribí? Que quería morirme.
-La entiendo.
-¿Lo hace?
-Así es. Al menos que me esté pidiendo permiso.
-Sólo la gente indulgente y tonta se suicida. No. Sólo esperaba que si caminaba por la calle, al lado del cuerpo de Jack, tal vez alguien tendría la amabilidad de hacerlo por mí.
-¿Frente a todo el mundo?
-Una vida famosa. Una muerte famosa.

Yo nunca quise la fama. Sólo me volví una Kennedy.



Les dije a todos que no podía recordar. No es verdad. Si me acuerdo. Me acuerdo de todo. La primera bala. ¡Boom! Y luego, boom... Pude haberlo salvado. Debí saber que era un disparo. Debí cubrirlo.

Perder a un Presidente es como... es cómo perder a un padre. Y usted fue una madre para todos nosotros. Y ésa es una muy buena historia. El país entero miró el funeral. De principio a fin. Décadas, a partir de ahora, la gente lo recordará. Su dignidad y la majestuosidad... La recordarán a usted.

“Qué no se les olvide que, por un breve momento resplandeciente, hubo un Camelot”.

-De eso trata Camelot. Hombres comunes uniéndose para pelear juntos por un mundo mejor. No me mal entienda. Jack no era un ingenuo. Pero tenía sus ideales. Podía arrastrar a otros a creer en sus ideales.
-¿Y esos ideales vivirán?
-Claro que lo harán. Claro que habrá gran progreso. Otros grandes Presidentes. Los Johnson han sido muy generosos conmigo. Pero no habrá otro Camelot.

-He vivido una vida bendecida. Y sin embargo, cada noche, cuando me meto a la cama, apago las luces y contemplo la oscuridad, me pregunto: “¿Esto es todo lo que será?”. ¿Se lo pregunta?
-Cada alma en este planeta lo hace. Y entonces, cuando llega la mañana, se despierta y se prepara un café.
-¿Para qué molestarnos?
-Porque lo hacemos. Lo hizo esta mañana. Y lo hará de nuevo el día de mañana. Pero Dios, en su infinita sabiduría, se ha asegurado que eso sea lo suficiente para nosotros.

Tal vez todos creerán en eso. “Camelot”. A la gente le gusta creer en cuentos de hadas.

Creo que los personajes que lean en la página terminarán siendo más reales que los hombres que estuvieron a nuestro lado.

Debí suponer que era mucho pedir, el envejecer juntos.

La oscuridad quizás nunca se vaya. Pero no siempre será tan pesada.

viernes, marzo 17, 2017

la construcción del relato 


JACKIE
data: http://www.imdb.com/title/tt1619029

Llegó a las pantallas, la segunda biopic del chileno Pablo Larraín. La anterior, “Neruda” (http://libretachatarra.blogspot.com.ar/2017/02/la-mision-del-poeta.html) nos llamó mucho la atención. No menos podemos decir de “Jackie”, la historia de Jackie Kennedy. Con un muy buen guion de Noah Oppenheim, muy literario, con muchos monólogos (al estilo de la mencionada “Neruda”), Larraín vuelve a tomar un personaje para analizarlo desde un punto de vista particular, pivoteando sobre una idea que casi justifica esa vida. Sus biografías no son las historias de manual: nació tal año, creció en tal lugar, estudió allí y se casó más acá, para morir al final en cierto día. No. Sus biografías están más preocupadas en indagar la naturaleza del protagonista que en describir el arco temporal desarrollado.

Para definir a Jackie Kennedy, Larraín la ubica en un momento específico: las horas posteriores a la muerte de JFK. Y en una decisión clave: organizar el funeral del Presidente asesinado. En esa tarea, Jackie es lo suficientemente lúcida para darse cuenta que ese evento no es un rito privado, sino una ceremonia pública, un acto político más (el acto político) que sirva para establecer, en la memoria de la sociedad, la imagen y el legado de John Fitzgerald Kennedy.



La película va y viene en el tiempo, a partir de un reportaje a Jackie que sirve como relato en off para analizar el atentado, los momentos posteriores, el enfrentamiento con Lyndon Johnson, los cruces con su cuñado Bobby, la conversación con un sacerdote, el funeral, un programa de televisión sobre las reformas en la Casa Blanca. El collage de escenas que rompen toda linealidad tienen un propósito, cementar la tesis del filme: la construcción de un relato.

Kennedy fue un Presidente incompleto: su temprana muerte lo dejó con pocos hechos concretos y muchas promesas. Lo dice el personaje de Bobby en un momento del filme: “¿Por qué, por qué... qué logramos realmente? Quizás Jack sea recordado por como manejó la Crisis de los Misiles. O tal vez se le recuerde por crear una crisis que luego se vio obligado a resolver. ¡Pudimos haber hecho tanto! Derechos civiles. Programa Espacial. Salir de Vietnam. Ahora Johnson debe encargarse de Vietnam. Lo arruinamos”. Ése es el desafío de Jackie y su comprensión, lúcida, en el momento más cruel de su vida: saber que el funeral es el último acto político de su marido, que de esa ceremonia puede depender cómo lo vea la Historia en el futuro. Lo que Jackie decide en esas horas, en sus contramarchas, en su confusión, es construir el relato de John Fitzgerald Kennedy como el gran Presidente que no fue.



Si Jackie representa bien el rol de la viuda doliente con sus hijos desvalidos, la figura de JFK se proyectará hacia al futuro. Si la puesta en escena, la representación de su dolor, se efectúa con maestría, el pueblo de los Estados Unidos añorará un Camelot que nunca existió. Y entonces sí, podrá irse de la Casa Blanca sabiendo que ella no será olvidada, que John Fitzgerald Kennedy será la norma cuando hablen de un Presidente.

“Tal vez todos creerán en eso. ‘Camelot’. A la gente le gusta creer en cuentos de hadas” confiesa la protagonista cerca del final. Tiene la certeza de su triunfo, de su decisivo peso, en la ocasión indicada, en el instante justo. Una viuda construyendo un relato. Un rasgo de los nuevos tiempos que Jackie Kennedy anticipó en los tempranos ’60.



“Pero después me di cuenta que toda la pompa, todas las demandas que hice para honrarlo, no fueron para Jack o su legado. Fueron para mí” confiesa. Otra clave en su accionar: porque ese acto final, engrandece a JFK, pero es una combinación a varias bandas: la ilumina a ella, como la Primera Dama, como la esposa a su lado en Camelot, aunque no fuera ella la mujer que estuvo en la cama en su última noche de vida.

El fuerte espesor discursivo del guion de “Jackie” se sostiene por la descomunal actuación de Natalie Portman que monopoliza la pantalla, en la totalidad del metraje. La característica voz de Jackie, la tensión en las inflexiones, la mirada como otro elemento de información. Esta recreación de Jackie Kennedy es imposible de imaginar con otra actriz. Ella es la piedra basal de la película de Larraín. Por Portman funciona un relato donde el monólogo y la voz en off abundan.

Mañana, las mejores frases.

jueves, marzo 16, 2017

frases de “Kong: la Isla Calavera” 



¿Eso es un mono?

-¿Una isla inexplorada? Les enumeraré todas las formas en las que morirán: lluvia, calor, enfermedades que transmiten las moscas… Ni empezamos con las criaturas que quieren comerlos vivos.
-Te pagaremos doble.
-Y una bonificación si volvemos vivos.
-¿Si volvemos…?

¡Es hora de demostrar que el hombre es el rey!

Kong es un buen rey. En general, es retraído. No te metes en la casa de alguien y empiezas a tirar bombas… a menos que busques pelea.

No pertenecemos a aquí.

Vamos a salvar a Kong.

-Kong es Dios en la isla. Pero los demonios viven debajo de nosotros.
-¿Cómo se llaman?
-Los llamo Trepacalaveras.
-¿Por qué?
-Porque suena bien.
-Okay.
-Mira… acabo de inventar este nombre. Estoy tratando de asustarlos. Nunca antes dije ese nombre en voz alta. Suena estúpido ahora que lo pienso. Llámenlo como quieran.
-Me parece bien el nombre. ¿Te parece bien?
-Sí…
-Me gusta el nombre.



-Estuve en Saigón.
-Estuviste en la mierda. Respeto eso. Pero fue por gente como tú que perdimos la guerra.
-¿Estás culpando a gente sin armas por perder la guerra?
-Una cámara hace mucho más daño que una pistola. Y no perdimos la guerra. La abandonamos.

-¡Somos soldados! ¡Hacemos el trabajo sucio para que las familias en casa no sufran! ¡Ni siquiera deberían saber que existe una cosa así!
-El mundo es más grande que eso.

Supongo que ningún hombre regresa de la guerra. No realmente.

Conozco a un enemigo cuando veo a uno.

Gunpei Ikari iba a matarme... pero si le quitas donde nació y su uniforme, tienes a un hermano.

-¿Quién ganaría, Tigres o Cachorros?
-Un tigre ganaría, obviamente. Un cachorro es sólo un oso bebé. Ahora espera hasta que el oso se vuelva más grande...

La gente aquí solía vivir con miedo de todo. Entonces ocurrió algo extraño: algunos de los monstruos de acá comenzaron a protegerlos de los otros monstruos que trataban de matarlos.



-Tú me vas a decir todo lo que no sé... o te voy a volar la cabeza.
-Los monstruos existen. Ayer, yo era un chiflado. Pero hoy…
-Dejaste caer esas cargas para eliminar algo. ¿Qué?
-Este planeta no nos pertenece. Especies antiguas lo dominaron mucho antes que la Humanidad. Pasé treinta años intentando demostrar la verdad. Los monstruos existen. Y si seguimos con nuestras cabezas metidas en la arena, la tomarán de vuelta.

Le pertenece a ellos. La única pregunta es cuánto tiempo tenemos antes de que lo recuperen.

Lo siento por sus hombres. Créame. Verdaderamente lo siento. Pero si quiere hacer que su sacrificio valga la pena, llévenos a casa con pruebas. Para que podamos enviar a la caballería.

La muerte antes que el deshonor.

Estas son las fotos de una isla en el Pacífico Sur. Un lugar donde se encuentran el mito y la ciencia.

-Usaremos explosivos para sacudir la tierra y mapear la superficie de la isla.
-¿Arrojarán bombas?
-Instrumentos científicos.

Usted vino aquí buscando un rastreador. ¿Quién o qué estoy rastreando?

Sí… ¿lo hueles? Eso es muerte.



-¿Qué demonios es este lugar?
-Esto es lo que queda de los padres de Kong.

Sólo he estado aquí veintiocho años… ¿qué sé yo?

-A veces el enemigo no existe hasta que lo buscas.
-¿Qué sucede cuando aparecen en su puerta?
-Todavía tengo su arma.

Los ensayos nucleares de 1954 no fueron pruebas. Estaban intentando matar algo.

Los hombres van a la guerra en busca de algo. Si lo hubieras encontrado estarías en casa ahora.



Ése fue un enfrentamiento poco convencional. No había precedentes. Hicimos lo mejor que pudimos.

No es extraño que los lugares más peligrosos sean los más bellos.

Estamos tratando con un monstruo de una época pasada.

Ése es Kong. Es el Rey aquí.

Es un buen grupo de chicos. Vamos a morir todos aquí. No debieron haber venido.

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